sábado, 10 de febrero de 2024

BALADA DE PÁJAROS CANTORES Y SERPIENTES - SUZANNE COLLINS


        Tras 10 años de parón, la autora de Los Juegos del Hambre ha sacado esta precuela de su saga: Balada de pájaros cantores y serpientes, publicada en 2020, con 587 paginas. Y sinceramente, mi opinión no es muy buena.

        La historia se ubica 64 años antes del inicio del primer libro, protagonizada por el presidente Snow (el libro es en primera persona, así que vemos todo desde la perspectiva de Snow) antes de ascender al poder, cuando no era más que un joven ambicioso del Capitolio. La novela comienza 10 años después del final de la Primera Rebelión y de los Días Oscuros. Durante el primer alzamiento de los Distritos y la guerra de estos contra el Capitolio, la ciudad capital fue asediada por la guerra y cundió el hambre, los asesinatos, el tráfico y contrabando, habiendo miles de víctimas entre la población de clase alta, quienes conocieron las penurias. Sistemas de racionamiento, alimentación restringida, bombardeos aleatorios, etc. Toda la pesca. Finalmente el Capitolio se alzó con la victoria tras someter doce distritos, y arrasar con armamento nuclear de alta potencia el Distrito 13, sin supervivientes (los lectores de la saga saben que esto no fue exactamente así, pero bueno). Como castigo contra los insurrectos, se instauran los Juegos del Hambre.



La arena de los primeros 10 Juegos, ese anfiteatro medio ruinoso.


        Los Juegos del Hambre de estos tiempos no son como los que conocemos, se trata de un simple acto de humillación contra los distritos, sin pizca de pompa ni boato. Un sacrificio humano. Nadie disfruta viéndolos, ni los distritos ni el Capitolio, no son entretenidos. Los tributos son trasportados en trenes de ganado llenos de mierda y encadenados, mantenidos encerrados y arrojados a un anfiteatro normal y corriente, como el Coliseo romano. Un espacio cerrado donde se matan en un rato y ya está. Se televisa, pero para aumentar la humillación de los distritos, no hay apuestas ni patrocinadores y sus regalos ni nada. Y el vencedor solo sobrevive, luego se le devuelve al distrito y hasta luego.

 

Sí es imposible acabar con la guerra, tenemos que controlarla de manera indefinida.

 

        Los Snow fueron en su tiempo una de las familias más ricas y poderosas del Capitolio, pero el patriarca, Crassus, un importante general, murió en la guerra. Con su muerte, en la familia solo quedan su hijo Coriolanus Snow (nuestro Snow), su prima Tigris, y la abuela. Durante la economía de emergencia bélica y la posterior situación de posguerra, los Snow pierden todo acceso a casi cualquier tipo de ingreso, y viven en prácticamente la inmundicia, la pobreza y el hambre. Se alimentan de lo que logran conseguir y viejas conservas acumuladas, sacan el dinero de donde pueden, y se aferran a lo último que les queda: la dignidad de lo que fueron. Mantienen su pobreza en secreto, siguen viviendo en el lujoso piso en lo alto de un edificio de clase alta, su abuela (la llaman abuelatriz) se comporta como si fuera la abuela de Anastasia en la peli de dibujos (María Fiódorovna Románova creo que era) pero medio gagá y muy fascista. Pero son unos muertos de hambre real. La única esperanza es que Coriolanus Snow haga florecer su ambición y devuelva a la familia al lugar al que pertenece.

        Coriolanus Snow es un chico ambicioso y endurecido por la guerra, un superviviente, que ha visto como vecinos suyos han comido carne humana, inteligente y con mucha habilidad. Es uno de los mejores estudiantes de la Academia, una institución preuniversitaria para los miembros de la aristocracia capitolina (pese a que son casi unos vagabundos, se apañan ocultándolo), y destaca en manipulación y habilidad política.



Coriolanus Snow y Lucy Gray Baird. 


        En su último año de la Academia, el Capitolio ofrece a los 24 mejores estudiantes de la institución una prestigiosa oportunidad como proyecto final: se convertirán en los mentores (como unos padrinos) de los 24 tributos de los Decimos Juegos, mientras trabajan conjuntamente entre ellos y con los coordinadores del proyecto para reformular los juegos y lanzarlos a un nuevo nivel. El Capitolio busca más productividad, más visibilidad, que cale hondo y llegue más, que valga para algo más; ahora que tras 10 años la guerra empieza a quedar atrás, una simple humillación y sacrificio no vale.

 

El espectáculo ha comenzado.

 

        Pero el decano de la Academia, Casca Highbottom (creador de los Juegos), un hombre siniestramente amargado y que guarda un fuerte resentimiento contra el prota que este no entiende de donde viene, elige como su tributo al miembro femenino del Distrito 12, quien, como siempre, menos opciones tiene de todo.

        Pero Coriolanus no se deja amedrentar y recibe con una rosa blanca (las rosas son el símbolo de los Snow, y como sabe alguien que haya leído la saga, están siniestramente ligadas a este personaje) a su tributo, Lucy Gray Baird, quien, como pronto descubre, no tiene intención de dejarse morir. Lucy es una mujer valiente y astuta, pero lo más importante, es una artista. Una cantante y actriz excepcional, que desde el primer día empieza a ganarse el corazón de Snow y del Capitolio con su música, y al mismo tiempo impulsa las ideas del propio Snow sobre el potencial que tiene el poder del espectáculo.




Empieza por creerte que puedo ganar de verdad.

 

        A partir de aquí el libro empieza a configurarse, y voy a ser claro y evidente: si, se lían. Es romántico. A Snow le pone la cantante de los distritos. Y progresivamente empieza a perder de vista su deseo de ambición a cambio de conseguir salvar la vida de la mujer de la que se está enamorando. Mientras tanto, los siniestros poderes que mueven las altas esferas del Capitolio están observando los avances de los chicos de la Academia, usándoles como un experimento social, y Snow está en el punto de mira de la Dra Volumnia Gaul, la Vigilante Jefe de los Juegos y la mente detrás del Estado, la mujer que mueve los hilos del gobierno y el ejército.

        Problema de la novela: en primer lugar usa muchas páginas para contar una trama bastante sencilla, y en segundo lugar esta sobreazucarada. Que sí. Que se ponen. Ok. PROSIGA. Es muy meloso, y además como mal, porque el prota no para de justificarse TODO EL RATO por todo lo que hace. Si planta al medio amigo (que ya hablaremos de él porque OSTIA que canso) porque lo planta, si ayuda a Lucy porque la ayuda, si no hace aquello porque no lo hace. Es mu pesao. No sé al resto de lectores, a mi Snow en las originales me molaba: era un viejo despiadado y un líder absoluto, pero no era cruel, verdaderamente creía que lo que hacía era lo mejor para el pueblo, que esos métodos del terror y ese sistema centralizado con una escasa minoría acomodada eran el único método de supervivencia. Un tipo inteligente, manipulador, y decidido. Este chaval es todo lo contrario, no decide una mierda casi, es el juguete de la Dra Gaul casi todo el libro, y cuando no, es un pelele romanticón haciendo manitas con Lucy Gray. No para de dar bandazos y apañarse como puede mientras le llueven ostias hasta en el carnet de identidad, es un llorica y un cobarde. Y apenas evoluciona, de pronto al final (EN EL EPILOGO) parece que se ha vuelto despiadado y verdaderamente inteligente, pero sin apenas contexto, es un “bueno, y se volvió malo”. Creo verdaderamente que Suzanne Collins no se atrevió a sacarnos el origen de un verdadero villano, y como sabía que era lo que tenía que vender, diseñó una novela para adolescentes con un prota VAGAMENTE amoral. Muy vagamente, porque a veces es bastante majete, y cuando no lo es, es un repelente pero inofensivo, no un cabrón totalmente practico, pragmático y despiadado.

 



Coriolanus Snow y Lucy Gray Baird. 


Tú eres mío y yo soy tuya. Está escrito en las estrellas.

 

        Lucy Gray Baird por otro lado es una especie de Katniss de Hacendado, también canta, y en vez de tener un arco y una endiablada habilidad como cazadora y para repartir leña, actúa bien y controla el espectro social (cosa que Katniss era una negada). Pero es cansa, gana más por potra y por cosas ajenas a ella que porque ella fuera una vencedora nata. ¿Os acordáis de la mujer de Finnick, que también es una vencedora? ¿Annie Cresta? En la segunda novela se explica que Annie ganó porque se escondió en los Juegos, y hacía el final hubo un terremoto, la arena se inundó, y todos se ahogaron, menos Annie que como era del Distrito 4, sabía nadar. Solo gana por eso. Esto no es muy distinto. Tiene frases y momentos guays, en plan idealista anarquista con su drama frente al Estado corrupto y terrible, pero vamos, no pega mucho como coprota en una novela asi, y con las premisas que tiene. 

        Encima los Decimos Juegos tardan bastante en empezar, y después duran unas 100 páginas que encima, como los vivimos desde la perspectiva de Coriolanus, los vemos desde una pantalla.

 

Los Snow siempre caen de pie.

 

        Y tras estas 100 páginas tienes varios cientos de páginas más de drama en el propio Distrito 12 que en fin. Parece una especie de versión cutre de Bodas de sangre de Lorca, mamoneo y traiciones amorosas y venganzas de sangre en un pueblo abandonado.

        Para completar este elenco glorioso de personajes tenemos al rival-amigo de Coriolanus, Sejanus Plinth. La familia Plinth eran la familia más rica del Distrito 2, tanto que través de su dinero y su creciente industria de armas lograron comprar el acceso al Capitolio, y pasaron a formar parte de su aristocracia (el Estado necesitaba su dinero), pese a que las clases altas siguen viéndolos como unos intrusos. Sejanus es un chaval (tiene la edad de Coriolanus, también está en el programa de mentores) repelente de cojones y EXTREMADAMENTE moral, pero forrado hasta la saciedad, que intenta hacerlo todo en plan súper bonito, y no para de llevarse ostias y emmarronar a veces a Coriolanus, quien le suele salvar 50% por pena y 50% porque le interesa su dinero. No quiere participar en los juegos, se enrabieta, llama monstruos a los altos cargos del Capitolio, tira pupitres…. Señor, suélteme el brazo. Es que tiene unos berrinches que son de flipar, en serio. Se hace muy cargante. Y es así todo el libro. Coriolanus le odia en secreto porque cree que él es quien debería tener esa posición y ese dinero, no Sejanus, carne de distrito, pero pese a ello, están siempre juntos.

        Lo mejor del libro son las conversaciones entre Coriolanus y la Dra Volumnia Gaul. Gaul es una científica especializada en el diseño de armas genéticas mortales: criaturas mutantes, animales mejorados, etc. Pero en general a la tía le mola todo el tema de la manipulación mediante el terror, y es la mano derecha del actual presidente y jefe de estado, y la líder en la sombra de Panem. De hecho, como la Vigilante Jefe, ella es quien dirige todos los eventos del libro, manipula a los mentores, aprueba las ideas que le interesan modificando los juegos, etc. Ejerce como la maestra autoimpuesta del prota, enseñándole la utilidad de los métodos brutales. La diferencia con el presidente Snow posterior es que Gaul si es una mujer cruel, disfruta con sus experimentos malévolos y produciendo daño, lo de fomentar la estabilidad de la nación es casi una excusa. Pese a ello es la mejor personaje de calle, y sus conversaciones con el prota son lo mejor de la novela de calle, transmitiéndole cómo funcionan los verdaderos hilos del poder. Gaul le demuestra incuestionablemente que las personas somos animales terribles y destructivos, y que aprovecharse de esa cualidad destructora es la única forma de mantener el orden. Le enseña el verdadero precio de la paz, y lo que es necesario sacrificar para conseguirla. Pero Coriolanus, pese a que comprende la retorcida lógica de la científica, mantiene su parcial visión idealista y no quiere pensar que ese sea el único camino, y se hace aún más evidente al estar azucarado por sus sentimientos crecientes por Lucy Gray Baird.




Dra Volumnia Gaul, en la película. 

Coriolanus ya sabía lo que ocurría cuando no se tenía el control. Lo que pasaba era el caos.

 

¿Qué clase de acuerdo es necesario sin queremos vivir en paz? ¿Qué clase de compromiso social se requiere para la supervivencia?

 

        En general toda la novela es una obra que no se aclara, se mueve continuamente entre ser una novela dura sobre el alzamiento de un Estado terrible y unos Juegos mortales siniestros y malignos que encarnan el sacrificio de 23 chavales al año, y una novela adolescente de romance con un puntito toxico (que está ahora muy de moda). Y el propio Coriolanus más de lo mismo, no es claro. Cotninuamente a caballo entre ser el hombre despiadado, inteligente, funcional, manipulador y pragmático en el que se convertirá, y un joven enamorado con un rollito un pelín oscuro de novela teen romántica, un tio mas o menos majo, pese a tener alguna arista. Lo que hace de este personaje un tipejo realmente repelente, además de incoherente. Una vez más: Suzanne Collins no se atrevió a hacer lo que tendría que haber sido una novela grimdark: joder, Panem es un estado de hijosdeputa frívolos que televisan a 24 niños de clase baja asesinándose entre ellos previo mostrarles a toda la nación en un programa a lo First Dates, dirigidos por una minoría burócrata de cabrones despiadados. Y Snow es el hombre que dirigió con mano de hierro ese país terrible durante como minimo 25 años (ya que en los 50º Juegos del Hambre él ya era presidente), previó envenenar y destruir personalmente a todos sus rivales (y envenenarse a sí mismo, de paso) y que diseñó el concepto moderno de los Juegos, el hombre que encarnaba el Estado mismo, el ideal hobbesiano, la cabeza del Leviatán. Y eso no sale por ningún lado, es un romance barato espolvoreado con diferencias de clases, pruebas, una científica lunática y peligrosa, y toques tóxicos. No le ves manipular y devolver el esplendor a Panem a cambio de la sangre de los Distritos, no le ves reformar el ejército ni escalar en los salones del Capitolios hasta hacerse con el poder. Le ves hacer el Christian Grey con la chavala esa.

        Si, si, durante la novela veréis los gérmenes de muchos de los conceptos futuros de los Juegos: el vencedor que lo recibe todo y accede a la Aldea de los Vencedores de su Distrito, las apuestas y los patrocinadores, las entrevistas, convertir todo en un circo. Y también como se compuso cierta canción. Algunas escenas están chachis también. Pero no compensa. 

        Un último añadido: la tercera integrante viva del clan Snow, aparte de Coriolanus y la abuela, es su prima Tigris. Tigris diseña los estilismos de primera clase, las prenda de moda, etc. que Coriolanus, como primogénito de la eminente y poderosa familia Snow, está obligado a llevar para mantener las apariencias. Es una chica majísima, un sol de chavala, no sé de donde viene con esa familia. La cuestión es que esa misma personaje sale en el tercer libro de la trilogía original, Sinsajo, y es un a ex modista de éxito que antiguamente dirigió todo el mundo de la moda y el estilismo del Capitolio, pero que termino exiliada en un viejo taller, marginada y repudiada, por una disputa con Snow. Tigris es una mujer que se modificó genéticamente a sí misma para tener rasgos de tigresa, y de la cual sabemos que tiene un pasado de odio con Snow, que se conocieron mucho pero algo pasó. Su odio por él, y su conocimiento de que en su intento de crear un Estado seguro se ha convertido en un monstruo, es tal, que está dispuesta a esconder al escuadrón de rebeldes dirigido por Katniss encargado de asesinar al propio presidente, y de ayudarles en su misión. ¡Pues resulta que es su prima, es una Snow! Cuando empiezas el libro y las ves allí, esperas que veas ese motivo por el que se encabronaron, etc. ¡Pues no sale! Por ningún lado, acaban igual de bien.

        Bah. Le doy un 6 porque al final es medio entretenida de leer, no está mal escrita, y tiene alguna frase y cosa guay, pero vamos. Creo que realmente es más por nostalgia que otra cosa.

 

El espectáculo no se acaba hasta que canta el sinsajo.


        En 2023 se estrenó una adaptación cinematográfica con el mismo título, dirigida por Francis Lawrence. Está adaptada de forma bastante fiel, y las actuaciones son majas, destacando las de la Dra Volumnia Gaul por Viola Davis y al decano Casca Highbottom por Peter Dinklage (Tyrion Lannister). La peli es medio musical, Lucy Gray Baird se pasa media película cantando, lo cual es coherente, porque en el libro es parecido. Pal caso, sale mas rentable verte la pelicula, y eso que son dos horazas y media, que leerte las casi 600 paginas de libro.  




martes, 17 de octubre de 2023

LA COLINA DE WATERSHIP - RICHARD ADAMS




        La colina de Watership, publicado 1972, es una reconocida novela de supervivencia y aventuras, de corte infantil pese a su importante trasfondo metafórico sobre las sociedades humanas y su crítica hacia temas como el medio ambiente y el animalismo. Puede entenderse como una revisión de las fabulas, los cuentos sobre animales. Pese a ese contexto infantil, realmente es una novela que encierra una fuerte violencia. A veces es bastante bestia. Moral, pero bestia.

        La historia se ubica en las cercanías de Newbury (ciudad natal del autor, Richard Adams), en la zona de las comarcas de Hampshire y Berkshire, Inglaterra. Los protagonistas de esta novela son los conejos, a quienes el autor otorga capacidades humanas, y poseen su propia cultura, lengua, proverbios, mitología… Por ejemplo todas las conejeras poseen un Conejo Jefe, que defiende su posición apoyado por la Ousla, una elite de “conejos guerreros”  fuertes que actúan como su guardia personal y tenientes. Hablan en lapino, la lengua de los conejos, de la cual Adams nos deja caer diferentes términos propios (“Ousla”, “siflar” que es comer, o los “elil”, que son todos los enemigos de los conejos, sus depredadores), y el libro nos incluye un glosario final con todos ellos, para consultar. En cuanto a mitología, todos los conejos creen que el mundo fue creado por una especie de dios sol o Fri, pero su pueblo fue guiado por El-Arairal, Príncipe de los Conejos o Príncipe de los Mil Enemigos, un personaje astuto que siempre se las apaña para robar comida para su pueblo o engañar a los elil. Entienden la muerte a través de una oscura entidad conocida como el Conejo Negro, que los viene a buscar llegada la hora. Tienen muchos mitos e historias respecto a estas figuras, y nos van siendo contadas a modo de interludios.





Todo el mundo será tu enemigo. Príncipe de los Mil Enemigos y, donde quiera que te atrapen, te matarán. Pero primero deberán atraparte, cavador, atento, corredor, príncipe del rápido aviso. Sé astuto y lleno de tretas y tu pueblo nunca perecerá.


        Al comienzo de la novela, los protagonistas viven una vida más o menos tranquila en una conejera en Sandleford, pero entonces un pequeño conejo llamado Quinto tiene la premonición de que va a suceder algo terrible. Su hermano, Avellano, un conejo muy astuto y con dotes de líder, quien sabe que las premoniciones de Quinto suelen acertar, intenta convencer al Conejo Jefe para evacuar, pero ante la negativa, reúne un pequeño grupo de sus más leales amigos y juntos deciden abandonar su hogar. Entre estos amigos se encuentran Diente de León, un hábil cuentacuentos (es quien narra los mitos, su voz es la que nos cuenta las historias del pueblo lapino), o Frambueso, un conejo especialmente inteligente a nivel técnico (como un inventor). A ellos se unen dos miembros del Ousla de Sandleford: Plateado y Pelucón. Pelucón es un conejo extraordinariamente fuerte y temible, y con mal genio, y hace un poco del Rambo de la novela, y pese a que es el que más ostias recibe no lo tumban nunca.

        A partir de aquí la novela se convierte en una huida a través de distintos peligros (trampas humanas, depredadores, ríos, etc.) que los conejos van atravesando para llegar a un lugar que puedan llamar hogar, mientras el liderazgo de Avellano se va reforzando cada vez más. La fuerza de Pelucón, las ocurrencias y la inventiva de Frambueso o las premoniciones de Quinto, todo ello coordinado y guiado por su comandante, Avellano, son los pilares de su peligroso éxodo.

 

(…) los que están agotados y vagan en comarcas extrañas no son exigentes en cuanto a la morada.


        Un aporte interesante es que Adams conceptualiza adecuadamente el hecho de que los conejos no poseen pensamiento abstracto, por tanto ellos no dibujan ni retratan, no lo conciben, ni tampoco entienden que para atravesar un rio puedes montarte encima de algo que flote. La idea de subirte tú a algo que flote, y encima de eso atravesar una masa de agua y bajarte al otro lado, algo tan sencillo para nosotros, supone un encadenamiento de ideas fuera de su alcance. Si quieres atravesar un rio, nadas. Pero Frambueso, su inventor, sí que logra entenderlo y desentrañar conceptos como estos, dando lugar a “inventos” (una rama en la que subirte, sí, pero es que son conejos, tampoco van a ponerse con inventos steampunk).




        Cuando finalmente se establecen en la colina de Watership y comienzan a construir una nueva conejera, descubren que relativamente cerca tienen una peligrosa nación rival: Efrafa. Efrafa es un estado de conejos centralizado y militarista dirigido por un consejo que a su vez controla un siniestro y brutal conejo: el general Mostazo, un dictador cruel y sin piedad. Mostazo es un conejo gigantesco (más grande y fuerte aún que Pelucón) y marcado por las cicatrices de muchas batallas. Somete por la fuerza a todas las conejeras que sus patrullas periódicas localizan y mata a quienes se le oponen. Tiene dividida a Efrafa en diferentes sub-conejeras aisladas unas de otras, cada una de ellas comandadas por un capitán, y todos los capitanes responden directa y únicamente ante Mostazo. Es todo muy orwelliano, un estado absoluto y terrible. Escapar de las garras de Mostazo y evitar ser absorbidos por Efrafa supone el verdadero arco central de la novela.




El general Mostazo con sus tropas de Efrafa.

        Richard Adams trata muchos temas en estas novelas. El arco del héroe de Avellano ligado al viaje y reforzado por la profecía de Quinto es un arco de héroe clásico, algo similar al de Odiseo/Ulises (la Odisea de Homero), el arco del héroe viajero. Un poco Moisés también, arrastra consigo a su pueblo en una huida hacia delante hasta la tierra prometida, donde puedan fundar su propio país. Además, es interesante observar como Adams construye toda una sociedad en los conejos, con todas sus características (religión, mitología, idioma), y algunos de sus acervos culturales. Estas características dan mucha fuerza a la trama del crecimiento de Avellano como su nuevo líder y salvador. Para el resto de los conejos es una especie de reencarnación de El-Arairal, el Príncipe de los Conejos mítico.



Avellano y el resto de sus amigos durante su travesía.

        Además hace un importante ataque a la capacidad humana por destruir las vidas que le rodean en su imparable expansión industrial, principalmente en el acto inicial, donde los humanos atacan y destruyen una conejera con humo, gas, y excavadoras, para construir encima una urbanización nueva. Adams habla de cómo los humanos no saben convivir, mientras que los animales solo hacen lo que deben hacer para sobrevivir, no matan por crueldad ni se expanden de forma abusiva, incluso llegan a ejercer la simbiosis con otros animales (que Adams representa también de forma muy imaginativa).

 

Nos mataron porque les resultaba cómodo. Porque estábamos en su camino.

 

Todos los otros elil hacen lo que deben hacer y Fri los mueve como nos mueve a nosotros. Viven de la tierra y necesitan comida. Los hombres no descansarán hasta haber estropeado la tierra y destruido a los animales.

 

        El único animal de la novela verdaderamente malo, como los humanos, y que de hecho comparte muchísimas características con ellos, es Mostazo. Mostazo al final no puede entenderse como un conejo, es el elil que supera a todos los elil: un humano. Un destructor, un corruptor, consumido por la ira y la rabia de su pasado. Con su estado orwelliano distópico y dictatorial, su “conejera de hierro” lleva la corrupción a la pureza del reino animal. Tanto es así que Avellano y su gente temen mucho más a Mostazo y el mal que trae consigo que a sus elil tradicionales (gatos, perros, etc.). No temen a sus depredadores naturales con los que al final llevan coextiendo desde el inicio de los tiempos (y como ellos son creaciones de Fri, el dios sol), y saben cómo evitarlos aunque a veces les atrapen, si no a la destrucción de todo su mundo y sus existencias que tanto los humanos como Mostazo representan. La muerte y la subyugación por si mismas, no natural, si no transgrediendo la naturaleza misma. Pervirtiendo.

 

Los animales no se comportan como los hombres -dijo-. Si tienen que pelear, pelean, y si tienen que matar, matan. Pero no se sientan y utilizan su ingenio para maquinar maneras de destrozar la vida de las otras criaturas y herirlas. Poseen dignidad y animalidad. Tú has perdido la animalidad.

 

        La escena de la batalla final contra las tropas de Efrafa y contra la locura destructora de Mostazo, que no piensa detenerse ante nada en su obsesión por someter, es bastante intensa. Con la fuerza de Pelucón que ejerce como un general de primera fila luchando al frente, las profecías de Quinto, y Avellano ejerciendo de comandante al mando.

        En la novela podemos encontrar diversas inspiraciones. Por un lado es fácil que veamos el tema clásico de la búsqueda junto a su pueblo, el éxodo, muy grecolatino: especialmente la Eneida de Virgilio y la Odisea de Homero. De hecho es más evidentemente en la Eneida, ya que Eneas estaba buscando una tierra en la que establecerse con los supervivientes de su pueblo, tras la destrucción de Troya, como hace Avellano. Pero Odiseo/Ulises solo se está retirando de vuelta a su tierra, Ítaca, junto a sus soldados, tras la guerra, y le van pasando mil cosas y los dioses le putean y acaba regresando solo y 10 años después. Pero no busca un nuevo hogar. Explora los temas del exilio, la supervivencia, el heroísmo, el liderazgo, “la creación del héroe”, “el viaje del héroe”. Puede contemplarse incluso desde las perspectivas respecto al héroe y la literatura del mitólogo Joseph Campbell.   



        También es muy fácil identificar a George Orwell: el estado efrafiano corrupto contrapuesto a la utopía natural de Avellano (que solo trata de reflejar una vida natural) nos lleva directamente a Rebelión en la granja (1945). Y la dictadura de Efrafa apunta al estado distópico terrible y deshumanizante de 1984 (1949). Refleja las luchas eternas entre la tiranía y la libertad; la razón y la emoción ciega; el individuo y el estado corporativo.

 

Hay un mal atroz suelto por el mundo.

 

        Además, sacó la información sobre el comportamiento de la vida de los conejos de The Private Life of the Rabbit: An Account of the Life History and Social Behavior of the Wild Rabbit (“La vida privada del conejo”) del naturalista galés Richard Lockley (quien acabó siendo amigo personal de Adams).

        El libro alcanzó una alta popularidad y ganó varios premios (pese a que al principio fue rechazado 6 veces por distintas editoriales), pero no estuvo exento de críticas. Ya en los 90 se criticó que su forma de tratar los roles de género estaba fuera de lugar y de tiempo: ya que en esta historia las conejas son prácticamente solo instrumentos de reproducción para que el resto de protas, los conejos machos (Avellano y su grupo), puedan reproducirse, y por tanto su éxodo no sea solo una existencia vacía. A fin de cuentas para fundar un país hacen falta machos y hembras que puedan aparearse y crear una comunidad. La verdad es que ciertamente poca trama tienen fuera de aquí. En 1996 Adams publicó una secuela, Cuentos de la colina de Watership, donde a causa de las críticas recibidas introdujo más peso de trama a las conejas.

        Además, la trama como tal en si no vale mucho. Es muy simple y directa, poco desarrollada. Y su escritura y estilo son algo encorsetados, arcaicos. Los diálogos son poco naturales, la trama a ratos se hace pesada y cansa, carece de interés. Incluso en las escenas más intensas se nota que, por decirlo así, se podía haber escrito mejor. Más estilístico. Pero por otro lado, lo que representa, el trasfondo de la trama, sus reflexiones, si valen la pena. Por tanto, en general es recomendable.

        Ha sido adaptada varias veces a la pantalla. En 1978 Martin Rosen escribió y dirigió una adaptación animada cuyo elenco de voces incluía a John Hurt, cuyo título en español fue Orejas largas (bastante lamentable esa traducción, en mi opinión). La película omite bastantes cosas y resume otras, pero se centra en lo importante, y su estilo antiguo de animación, con los fondos dibujados a mano que casi parece cuadros y sus escenas sanguinarias (principalmente las que protagoniza el terrible Mostazo) dan un rollo siniestro y anticuado guay. Martin Rosen participo en una nueva adaptación en serie de TV de 1999 a 2001, con una animación más clásica y plana, de colores satinados, que abre nuevas tramas y alarga situaciones para adaptarla 39 capítulos dividida en 3 temporadas. Finalmente en 2018 la BBC y Netflix sacaron una miniserie de 4 episodios con animación por CGI, con James McAvoy poniendo la voz a Avellano y Ben Kingsley a Mostazo Se puede ver en Netflix. La miniserie adapta la obra a narraciones más convencionales, y mantiene el estilo que mezcla infantil con adulto y siniestro, aportándole mal rollito. Aunque la que más mal rollo da es la primera.




Película La colina de Watership de 1978.


Serie La colina de Watership de 1999 a 2001.

Película La colina de Watership de 2018.


        Una de las obras que inspiró La colina de Watership es El ciclo de la Luna Roja, de José Antonio Cotrina, con sus jóvenes muchachos buscando el modo de sobrevivir en ese mundo terrible y sanguinario. Y el propio Cotrina la nombra como una de las novelas que más le inspiró (de hecho yo llegue a ella por él).

        La novela tiene ediciones nuevas por las que puede comprarse, pero existen mil ediciones de ella, y puede adquirirse fácilmente por la segunda mano habitual (Wallapop, Todocolección, Iberlibro, etc.) por dos duros. A mí me costó 1 euro. Suelen traer el glosario del idioma lapino y un mapita de la zona de las comarcas en las que se desarrolla la trama, con las referencias de los lugares por los que van pasando los protas y se suceden las escenas.

        Su autor, Richard Adams nació en 1920 en Newbury, Infglaterra, de familia de granjeros (aunque su padre era médico), y estudio historia moderna en la Universidad, para a continuación servir al ejército británico durante la II Guerra Mundial. Sirvió en Palestina, Asia y Europa Occidental, pero nunca vio ni participó en una acción directa contra los alemanes. Tras la guerra acabó sus estudios, y pasó a trabajar para el Ministerio de Medio Ambiente, ocupándose de los problemas de contaminación de la atmosfera. Tras el éxito de su libro, acabó retirándose para dedicarse a la escritura a tiempo completo. Sus otras novelas también suelen tratar sobre el tema animalista y contar con protagonistas animales de capacidades humanas, en tono de fábula: Shardik (1974) y Los perros de la plaga (1977). Murió en 2016, con 96 años, por complicaciones de un trastorno sanguíneo.

 

Bajo tierra, la historia prosiguió.



jueves, 5 de octubre de 2023

RING SHOUT: NUESTRO CÁNTICO - P. DJÈLÍ CLARK



        Si quieres leer una opción de distinta y alternativa de la historia negra del periodo del KKK, concretamente en 1922, durante el segundo resurgir del Ku Klux Klan, esta es una buena opción. Un libro que mezcla fantasía histórica (al estilo Tim Powers, Clark se cuela en las grietas de la historia para contarnos una versión fantástica de como sucedió un episodio histórico) y fantasía urbana, con un gótico sureño de acento negro (donde los blancos, o al menos esos blancos fanáticos, son los malos), terror pulp de estilo lovecraftiano, genero bizarro (Ciudad revientacraneos, Morder el bordillo) y una ficción especulativa de naturaleza reivindicativa (muy Los ojos bizcos del sol o El club de la lucha). Como cualquier ficción especulativa, es un mezclote importante, como puede apreciarse. Es rara, es original, es diferente, es divertida, es corta (te la lees en uno o dos días), e impacta.

        La obra nos sitúa en la pequeña ciudad de Macon, en Georgia (EE.UU), a unos 130 km de Atlanta. O sea, al sur. En ese sur caluroso, retrogrado, de plantaciones, tradiciones y edificios bajos; de barrios clasificados por el color de sus habitantes; y donde no hace mucho imperaba la ley de los esclavistas, y las familias blancas y su racismo siguen teniendo mucho poder. Donde cuando el Klan resurge (y resurgió unas cuantas, cada vez que se lo aplastaba), lo hace con especial fuerza.

 

Somos la tormenta que asoma por el horizonte.

 

        Un poco de historia: pese a la destrucción del primer Ku Klux Klan (que nació en 1865 fundado por los veteranos confederados que ese mismo año habían perdido la Guerra de Secesión) en la década de 1870, quedó patente la cantidad de racismo y odio contra los negros que quedaba en el país; y en las décadas posteriores, pese a prácticamente no existir ya el grupo supremacista, se siguió viviendo una etapa de muchísimos linchamientos y persecuciones de inocentes. De hecho, 1890 fue el periodo donde más gente negra se linchó.

        Tras un periodo de reagrupamiento y reorganización por parte de algunos nuevos líderes, en 1915 se fundó el segundo Ku Klux Klan, bajo el liderazgo de William J. Simmons con el cargo de Mago Imperial (título que recibe el líder de la organización). Ese mismo año, como un gigantesco impulso para su fundación y la virulencia de su mensaje, se estrenó la película de cine mudo El nacimiento de una nación (fácilmente accesible en Youtube, se puede ver aquí), que apoyaba firmemente el supremacismo blanco y el racismo, dirigida por D.W. Griffith (llegaba al punto que en vez de actores negros, tenía a blancos pintados con betún, como algunos Baltasares de las cabalgatas de Reyes de hace años). Gran parte de la estética clásica del KKK (la ropa blanca, las cruces ardientes, etc.) se sacaron de este filme. La película fue alabada y defendida por Woodrow Wilson, presidente de los EE.UU en aquel momento, un señor que pese a ser teóricamente demócrata simpatizaba con la muerta Confederación y que revivió las políticas de segregación racial, lo que fomentó su difusión y el calado de su mensaje racista. Todo esto produjo que el segundo KKK tuviera una enorme extensión, una organización mucho más jerarquizada y organizada, y un poder considerable en varios estados. Y aquí es donde Clark mete su trama.






Caratula y escenas de El nacimiento de la nación (1915) de D.W. Griffith. Apreciables las estéticas del KKK.


        En esta obra el segundo KKK fue creado en la cima de la Stone Mountain (una monolítica montaña de piedra sagrada para los confederados y por ende para el Klan, ya que en ella hay un grabado gigantesco, de hecho el más grande del mundo, de los tres líderes de la Confederación sureña) por varios viejos brujos malvados bajo el liderazgo del Mago Imperial William J. Simmons por medio de un pacto maligno con poderes oscuros. Este poder oscuro, el poder del odio y el fanatismo, se extendió por el país a través de libros pero sobre todo a través de El nacimiento de una nación. Por medio de la capacidad de extensión de esta película, su mensaje se extendió por todo el país y dominaron cuantas almas necesitaban para despertar las fuerzas malignas. Interesante como combina Clark magia negra con el poder virulento y de convencimiento que puede tener una película (como, por ejemplo, tendría más adelante la propaganda de lavado de cara de EE.UU sobre sus crímenes contra los indios a través de las películas del oeste, donde los indios son malos, o el posterior buen salvaje que se hace amigo de los blancos, y solo hay un blanco malo al que ganan, o mismamente El triunfo de la voluntad, el conocido filme nazi).

 

(…) es como una infección, o como un parasito. Y se alimenta de odio.

 

El nacimiento de una nación les había proporcionao cuantas almas necesitaban pa despertar los viejos poderes malignos. A lo largo y ancho país, incluso los blancos que jamás habían oío hablar Klan sucumbieron al hechizo de las imágenes que se movían. Se convencieron de que el Klan eran los héroes del sur, y la gente de color, los monstruos.

 

        Los líderes del Klan convocaron así unos poderes que invadían el cuerpo de sus fanáticos y los acababan transformando en otra cosa: <<ku klux>>. Unos seres sin cerebro que obedecen ciegamente las ordenes de la inteligencia colectiva que domina el Klan, inhumanos ya, capaces de transformarse en criaturas monstruosas de gran fuerza, violencia y ferocidad. Una especie de orcos blancos con cabeza picuda de hueso (como sus los capirotes picudos blancos del Klan xD) y de miembros largos, que aman la sangre. Los <<ku klux>> serán efectivamente los orcos contra los que luchen los protas toda la novela.


Los <<ku klux>> según las ilustraciones de la edición de Midworld Press.


        La principal protagonista de la novela y que nos habla en primera persona es Maryse Boudreaux, una joven negra paladina de los espíritus buenos que empuña una espada sagrada que porta la ira y el resentimiento de todos los esclavos y personas negras maltratadas, que es capaz de destruir fácilmente a las bestias blancas. Maryse esconde un pasado violento y de maltrato, una víctima más del supremacismo blanco, pero ahora forma parte del principal grupo de acción directa de Macan, que se resiste al poder del Klan. Junto a ella combaten sus dos mejores amigas, negras también: Sadie, una chica de campo cuyo abuelo fue asesinado por el KKK, y que ahora usa las habilidades con su viejo fusil que este le enseñó como una francotiradora de elite para exterminarlos uno a uno. Y Chef, o Cordy, una mujer ex miembro de los Harlem Hellfighters (“Luchadores del Infierno de Harlem”, una fuerza expedicionaria estadounidense compuesta casi enteramente por negros conocidos por su ferocidad que combatió a los alemanes en la I Guerra Mundial). Este grupo es dirigido por Nana Jean, una vieja mujer negra sagrada conectada a los espíritus y las fuerzas del bien.

 

Esta arma es un instrumento de venganza. Quien la empuña debe verter en ella su rabia y su dolor.

 

        Durante su lucha, pronto descubrirán que el enemigo es más listo de lo que se creían, y que está forjando un plan que desembocara en un remolino de odio infinito que consumirá al mundo, a no ser que logren evitarlo. Y para ello deberán hacer sacrificios, pactar con poderes a los que sería mejor no acercarse (“para combatir a monstruos, hacen falta tus propios monstruos”), y tomar decisiones imposibles.



Maryse con su espada según las ilustraciones de la edición de Midworld Press.


        La trama es veloz, no son más que 204 paginas, pero contiene unos cuantos mensajes, aunque los dos más firmes son la justa lucha de la gente negra por su libertad y sus derechos, reivindicada aquí a través de un relato fantástico; y el peligro de la cadena de odio. El peligro de que todas las personas, clases, etnias (ya no se dice raza), se vean consumidas por una espiral de odio y violencia en la que cada uno crea justificada su causa. La magia negra del odio. El resultado final es satisfactorio.

        La forma de conectar con unos dioses antiguos terribles más allá de nuestro plano que desean entrar recuerda inequívocamente a Lovecraft y sus mitos de Cthulhu, además de que tenemos aquí un doble guiño. Por estas mismas fechas, en los tiempos del segundo Klan, Lovecraft, que era en realidad una persona bastante ingenua y deprimida y no un cultista devoramentes, se vio abducido por las tramas del Klan (atraído por un ignorante y pueblerino racismo, y por su estética mística y caballeresca) y por un aliado aún más peligroso: el creciente poder del nazismo estadounidense, conectado y subordinado al alemán. Lovecraft estuvo al borde de escribir una versión norteamericana y en ingles del Mein Kampf de Hitler (para más datos al respecto, leer El libro de Lovecraft, de Richard Lupoff).

 

Viniste a comprender el odio.

 

        Además también es muy observable la estética de nueva carne al estilo Clive Barker (por cierto, hoy día 5 Barker cumple 71 años): seres que se transforman, criaturas de carne fusionada y aberraciones que se mezclan con paradojas de mente colectiva y el concepto de “la masa”, el conjunto estúpido de personas que siguen una doctrina como borregos, etc. No es tan bestia como lo es Barker o Cronenberg (joder es difícil, para algo son sus principales sacerdotes), pero ahí queda el detalle.

        La obra está impregnada de la cultura gullah o gulá (Clark hizo una importante labor de documentación), una cultura y grupo étnico afroamericano (tipo criollos) que proviene de las regiones sureñas de Carolina del Norte, Carolina del Sur, Georgia y Florida. Es de naturaleza cristiana y de habla inglesa, pero plagada de africanismos en ambos sentidos. Nana Jean es una matriarca de esta cultura, su magia proviene de aquí. En este mismo sentido, la obra, que nos es narrada por Maryse, está escrita en una versión africanizada del inglés, elidiendo letras y silabas enteras y usando estructuras gramaticales no normativas (diálogos internos incluidos) para tratar de expresar las particularidades lingüísticas de estas personas, y la propia Nana Jean habla en un gullah bastante cerrado. Esto ha sido trasladado al español por su traductor Raúl García Campos tratando de conservar el estilo lo más puro posible, en un considerable esfuerzo de traducción. Por ejemplo en vez de “espada” dice “espá”.

        El titulo Ring Shout (“grito de anillo”) es una danza ritual extática africana practicada por los esclavos llevados a América.



        En general puede definirse así al libro: un cantico, una danza extática (de hecho hay muchas referencias musicales y a canticos). Un cantico de dolor, sangre, rabia, de todas esas almas que claman justicia desde sus tumbas olvidadas a lo largo y ancho del país: y también, una forma de expiar esa rabia e iniciar un nuevo camino, de avanzar pero sin olvidar.

 

Los caciques y los reyes condenaos claman en respuesta a nuestro grito, despertando a los dioses antiguos.


        Además, la forma de narrar de Clark es totalmente hiperbólica, exagerada, con toda esa sangre, monstruos, la magia, la granjera francotiradora, la otra con la espada, la ex soldado lanzando bombas, etc. Muy bizarro. Y como tal, tiene un componente bastante humorístico en su hipérbole. Y también tiene un detallito LGTBI, aunque es bastante anecdótico. Por supuesto, su forma de centrarse en protagonistas mujeres es un grito a las olvidadas entre los olvidados, las mujeres (mujeres negras), una expresión feminista de fantasia. Y ya si una de ellas es lesbiana, pues la bomba. 

        Si tuviera que decir algo en contra es que, por un lado, al ser tan corta te permite poco inmersionarte en la obra, los personajes pierden profundidad, y el mensaje, aunque claro, no te conmueve tanto. Por otro lado, el concepto de que la naturaleza fanática del KKK y su cultura del odio venga promovida por una suerte de magia negra lavacerebros y un culto oculto a unos seres ancestrales oscuros y malignos es metafóricamente interesante y entretenido, pero al mismo tiempo exculpa parcialmente a esa gente de esos crímenes que eligieron cometer.

        La edición de Obscura Editorial es más que adecuada, con una portada clásica, y una calidad de gramaje, papel, etc. excelente.

        El autor, P. Djèlí Clark (nacido en 1971), cuyo nombre real es Dexter Gabriel, es un neoyorquino  afroamericano que aparte de en su ciudad natal, también se crio en Texas y en Trinidad y Tobago (país del Caribe), historiador y profesor asistente de historia en la Universidad de Connecticut. Su estilo de ficción especulativa suele poblarse de elementos de cultura africana que introduce en contextos del siglo XX y en fantasía urbana.

 

Pero esta guerra no ha terminao.


jueves, 20 de julio de 2023

HIJO BLANCO DE LA NOCHE - JUAN GONZÁLEZ MESA

 


        Esta curiosa obra que nos viene de la mano de Obscura Editorial es una ucronía fantástica plagada de componentes steampunks, politiqueo, zombies, y magia vudú. Las ucronías son narraciones especulativas acerca de los posibles advenimientos que habrían acontecido si los sucesos se hubieran desarrollado de forma distinta a como históricamente ocurrieron. Por ejemplo, la ucronía más famosa nos cuenta el estado del mundo si Japón y la Alemania de Hitler hubieran ganado la guerra y tomado el control del mundo: El hombre en el castillo (1962), de Philip K. Dick.

        En este caso nos enfrentamos a una realidad alternativa totalmente distinta. En el siglo XVIII los esclavos haitianos se rebelaron contra sus amos franceses usando la magia vudú: los líderes espirituales haitianos decidieron sacrificar su fe en los espíritus (loas) buenos, para pactar con los malignos, a cambio de oscuros poderes. Y por encima de todos esos loas siniestros está el más poderoso de ellos: Papá Ghedé, “el loa de la vida y la muerte, que con un ojo contempla el universo, oscuro y frio, y con el otro vigila su comida”. A cambió de rezarle y rendirle sacrificios de carne y sangre, entre otras artes, los hechiceros bokor levantaron un creciente ejercito de muertos viviente con cada caído haitiano, alimentando una armada sin fin que arrasó con los opresores occidentales.

        Doscientos años después, el poder del vudú y de los hechiceros bokor es la fuerza central del planeta, el único poder verdadero capaz de ejercer milagros, a despecho del Dios cristiano y su Iglesia. La mayoría de estados africanos y sudamericanos que habían sido esclavizados se unieron entorno a los bokors y crearon una enorme confederación llamada el MAE: Ministerio de Abolición de la Esclavitud, dirigida por un secreto consejo de hechiceros bokor cuya estructura de poder nadie parece conocer, lo que los vuelve tremendamente herméticos.




        Pero, en las profundidades del decadente Vaticano, el ambicioso papa Fidel II ha urdido un plan. Fidel II es un hombre complejo: sus extremidades fueron arrancadas por ministros del MAE, y ahora dirige lo que queda de la Cristiandad desde un trono del cual no puede moverse sin ayuda, solo un tronco y una cabeza, pero su mente se ha vuelto retorcida. Desea con todo su ser devolver a la Iglesia su gloria y destruir el poder del vudú, y ahora Fidel II ha descubierto el lugar secreto y la fecha en que los lideres bokor del MAE se reúnen, la sede de su Estado Mayor. Su objetivo es arriesgar un solo mazazo que barra toda la pirámide de poder, atacando y exterminando a sus líderes, en una cruzada que será llamada “El Martillo de Dios”. El papa busca ser el salvador de los cristianos, el instrumento más afilado del Creador.

 

El final de un siglo impío será el comienzo de un milenio sagrado.

 

Cuando acabéis, el mundo no volverá a ser el mismo.

 

        Para ello, al frente de sus tropas cristianas, irá el capitán Augusto Vidocq, descendiente de un antiguo héroe que en el pasado acabó con la vida de un papa genocida (un antipapa, tipo Borgia) que casi hundió la Iglesia, el cual deberá enfrentarse no solo a enemigos naturales y sobrenaturales, si no a sus propias creencias.





        Además, cuenta con dos aliados principales. El primero de ellos es el Reino de Tenerife, un estado neutral demasiado cercano al núcleo de poder del MAE, pero que también desea el final de su yugo. La reina Abenohara, además de proporcionar un cierto apoyo tácito y logístico, ha enviado como consejera secreta de la cruzada a su discípula Cristina Bey, quien iniciará con el capitán Vidocq una sensual y compleja relación.

 

Iré a buscarte a la tierra de los muertos si no vuelves.

 

        En segundo lugar, está la Nación de la Pradera y el Rio, abreviada como Nación India (indios navajos, siux, comanches, agrupados bajo un solo estado central): los mejores cazadores de brujos del mundo, un estado que prácticamente se ha construido entorno a desafiar y cazar abiertamente a los hechiceros. El rey Tukulma ha enviado un destacamento con sus mejores cazadores de elite, cuya primera misión es adiestrar a los elegidos de las tropas vaticanas en los fundamentos del combate contra zombies y brujos.




        Mientras el autor nos va contando como parten desde el Vaticano, pasan por Tenerife, y viajan hasta su destino y lo que allí les depara, atendemos a una trama de movimientos inadvertidos y política subterránea entre diversas fuerzas, algunas terrenales, como el MAE o el Vaticano, y personajes como Octavia Vidocq (hermana de Augusto y gobernadora de París) o el camarlengo del Papa. Otros no son de este plano, como el propio Papá Ghedé, cuyo poder se ha vuelto desmedido tras dos siglos de alimentarse a manos llenas y sin pausa, el Barón Samedi (otro siniestro loa, aunque de menor poder a Ghedé, que busca su trono), o Erzulie, una loa que se opone a los bokors.

 

No quiero irme de este mundo sin enfrentarme a un dios.

 

        Es un poco grimdark todo en el sentido de que la mayoría de los personajes son bastante grises y retorcidos, tienen motivaciones ocultas, una cara siniestra, etc.

        Además se ubica dentro del género steampunk: tecnología basada en al vapor, pese a que ocurre en un supuesto S.XX todo parece muy XIX como máximo, incluso tenemos dirigibles armados con cañones.

        Lo mejor de la novela es su originalidad en cuanto al tema del vudú, lo cabrón que es el autor con los protas y lo mal que se lo hace pasar lo que le da un toque de realismo, y como van cayendo personajes todo el rato. Los indios también son un puntazo, todos molan MUCHISIMO. Sin ellos no se comían una mierda. Lo peor es que nos presenta un mundo muy extenso y la trama apenas lo abarca, es más se queda incompleto. La trama del MAE no se cierra, ni la del propio Vidocq y otros personajes. Podría quedarse así, inconcluso aposta, pero espero que haya una segunda parte. Otro fallo es que presenta muchísimos personajes interesantes, pero realmente conoces a pocos porque si no al autor se le hubiera ido de las manos, pero tienes la sensación de haberte perdido personajes interesantes, incluso hay personajes que mueren sin (a mi entender) haber desarrollado correctamente su arco y sin haber cumplido las expectativas que el autor había puesto sobre ellos.

        La novela es interesante y se lee medianamente rápido, de 446 pags y lectura ágil, y editado con una buena calidad: buen gramaje de papel, bien entintado, una imagen de portada guay, etc. Su precio es 21,90 €.

        Su autor, Juan González Mesa, es un gaditano que ha estudiado Historia y Cinematografía, y además de escritor es corrector y columnista en el diario Andalucía Información. Hijo blanco de la noche es una novela que vio su origen mientras el autor diseñaba un mundo y una narrativa para una partida de rol sobre una ucronía donde los haitianos habían tomado el control del mundo a través de un ejercito zombie. De aquí viene que las distintas facciones y sus poderes (el Vaticano y sus dos Guardias: la Noble y la Suiza, la Nación de la Pradera y el Rio, el Reino de Tenerife, el Ministerio de Abolición de la Esclavitud, etc.), así como sus personajes.  


miércoles, 28 de junio de 2023

EL PROBLEMA DE LOS TRES CUERPOS - CIXIN LIU

 


        Después de casi un año sin publicar he decidido lanzarme al ruedo otra vez, me ha dado como el gusanillo.

        Esta primera novela para regresar es El problema de los tres cuerpos, del escritor chino Cixin Liu (劉慈欣), aunque la forma correcta de escribirlo con nuestro alfabeto seria Liu Cixin (ponen el apellido primero). Se trata de la primera novela de la trilogía El recuerdo del pasado de la Tierra, aunque comúnmente, como ocurriera con otras sagas como Panem de Suzanne Collins o Canción de Hielo y Fuego de George R.R. Martín, se la conoce por el nombre de su primer libro: La trilogía de los tres cuerpos. Esta primera novela se publicó en 2006.

        Esta primera obra comienza en la China de 1967, durante uno de los periodos más convulsos de la República Popular China y del gobierno de Mao Zedong: la Revolución Cultural. En un  ambiente absolutamente politizado y polarizado, de un extremismo político y comunista que raya en lo religioso y lo absurdo (se llegó a pretender prohibir girar a la derecha en el código vial, por su supuesto simbolismo, y no es broma ni ficción, aunque no cuajo), se da una persecución sistemática de toda persona mínimamente sospechosa de ser un enemigo del comunismo. Los científicos no escapan de esta persecución, castigándose, humillando, condenando y hasta ejecutando a cualquiera del que se creyera que sostenía pactos con el enemigo capitalista y occidental, por razones como que una ley o teoría física contradiga por simbolismo algún axioma político del comunismo (si, mezclar el pepino con la velocidad, pero así estaba el ambiente), o enseñar las teorías de académicos de EE.UU.



        En este contexto, el doctor en Física de la Universidad de Tsinghua (Pekin) Ye Zethai muere por estos motivos, negándose a agachar la cabeza, durante su juicio público, ante los ojos de su hija Ye Wenjie, una reconocida y joven doctora en Astrofísica. Ye Wenjie sobrevive a la Revolución Cultural marcada como figura sospechosa, siempre bajo vigilancia y por tanto limitada laboralmente, una marginada. Y esto no podía importarle menos en realidad, puesto que esos primeros días de la Revolución y la muerte (asesinato) de su padre provocaron el fin de su ilusión por la raza humana y de la vida, confirmándose para ella que no somos más que una especie que destruye todo lo que la rodea, y que incluso se fagocita a sí misma. Cuanto ve desde aquel día, el ansia de la Republica por consumir recursos naturales e industrializarse a un ritmo deshumanizante para las personas, y destructor para el medio ambiente y el planeta, no deja de confirmárselo.


Era posible que todos los actos de la humanidad en su conjunto fueran malignos, que la maldad fuera la esencia del hombre.


Nuestra sociedad es incapaz de prosperar por sí misma, necesitamos la intervención de una fuerza externa.


        Se convierte desde aquí en una mujer silenciosa y nihilista, desilusionada y casi apática, una sombra de sí misma, hasta que un día, casi por accidente, acaba formando parte de los entresijos de un misterioso proyecto secreto chino llamado Costa Roja. Proyecto del que formó parte más de dos décadas, aislada en la cima de la montaña donde estaba la base de investigación, y que, eventualmente, cambió el mundo, la historia, y la humanidad, para siempre.





        Pero de lo que rodea a Costa Roja, los objetivos de su investigación y sus logros, y la historia Ye Wenjie dentro de él, no te enteras hasta la mitad del libro o más, así que vamos a dejar esa trama aquí. El autor cambia la narración a la actualidad, más de 40 años después, y tenemos como protagonista a Wang Miao, un investigador experto en nanomateriales, campo en el que está realizando importantes avances tanto en investigación como en producción. Wang enseguida descubre que extraños eventos están tomando parte en el campo de la ciencia y la física, y que todos los científicos del mundo y quizá toda la humanidad, llevan tiempo inmersos en una guerra secreta que puede que destruya todo lo que conoce, todo aquello sobre lo que creía tener seguridades. Desde hace varios años, y de forma exponencialmente creciente, los científicos de todo el mundo se están suicidando, algunos de ellos dejando misteriosos mensajes: las autoridades internacionales han comenzado a entender que no es un evento fortuito, y que quizá haya una mano oculta dirigiendo estos acontecimientos. ¿Pero cómo están forzando a quitarse la vida a decenas de las mentes más preclaras del mundo? 


Desde el punto de vista evolutivo, ¿la ignorancia de la humanidad suponía una ventaja o un obstáculo?

 

Una vez desvelados los misterios más profundos del Universo, ¿sería la humanidad capaz de seguir existiendo?


        Wang empieza a entrar en contacto con distintas fuerzas y personas, cuyas tramas el autor pasa a contarnos en un tercer nivel narrativo. Documentos de un viejo proyecto chino, transcripciones de interrogaciones,… Y la autobiografía de un matemático solitario y ensimismado, y de cómo su obsesión intelectual (un mero enigma matemático sin apenas aplicaciones prácticas), contra todo lo que pensaba, puede cambiar todos los acontecimientos que se están precipitando.



        En cuanto Wang entra en esta misteriosa y mortal trama, lo peor no es el peligro al que se enfrenta, si no descubrir que aquellos que se esconden tras los acontecimientos parecen esgrimir un poder que desafía cualquier ley de la física. Se están sucediendo eventos para los que solo cabe una conclusión: las leyes físicas no poseen autentica validez, han vivido todas sus carreras engañados por una ilusión de conocimiento que nunca ha sido real, y por tanto sus vidas jamás han tenido sentido.


La física nunca ha existido y nunca existirá.

Una fuerza inimaginable está matando a la ciencia.

        Y mientras esto sucede, Wang empieza a jugar en un extraño videojuego de realidad virtual que parece extrañamente conectado a todo lo que está sucediendo. Un juego donde debe desentrañar cual es el motivo por el que una versión alternativa de la Tierra pasa de forma aleatoria, caótica, e impredecible, de eras estables donde la vida puede desarrollarse a eras inestables (frio glaciar o calor abrasador) incompatibles con la vida, donde la humanidad debe hibernar hasta la siguiente era estable.

        La novela, como se puede deducir, pertenece al sub género de ciencia ficción dura, caracterizada por la abundancia de elementos científicos, y la coherencia con las leyes de la ciencia y la física, utilizando y enunciando, de forma divulgativa, teorías, leyes etc. reales. De hecho el nombre del libro y una de las claves de la obra se refiere al problema matemático de mecánica celeste y física del mismo nombre. Cita a Arthur C. Clarke (uno de los sacerdotes de la ciencia ficción dura, ya fallecido) como uno de sus principales influencias, y de hecho pueden encontrarse varios paralelismos con El fin de la infancia (1953), Cita con Rama (1973) o 2001: Una Odisea en el espacio (1968). Esa forma de reflejar el espacio y los misterioso de la ciencia mediante una especie de belleza desoladora, una hermosura que supera el tiempo y el espacio, la comprensión humana. También puede observarse mucho a Carl Sagan (máximo promotor del proyecto SETI), no solo por su novela Contact (1985), si no por algunas de sus otras obras de no ficción, como La conexión cósmica (1978).


Nunca olvidare las silenciosas noches que pase escuchando en los auriculares el débil murmullo del universo. Era débil pero constante, y parecía más eterno que las propias estrellas.


        Al mismo tiempo, no refleja la tranquilidad, calma y positividad ante todo de Clarke y Sagan, se desmarca de eso; Liu es el hijo de un periodo sangriento (la Revolución Cultural), y lo vuelca aquí, extrayendo ese instinto más reivindicativo y guerrero de George Orwell (Rebelión en la granja o 1984). La obra es trágica, posee un componente tétrico, y puedes entender el sentimiento de venganza contra la humanidad que invade a algunos de sus personajes. En parte ese coctel la hace más hermosa.


¡Nos espera el más completo olvido!

 

¡La raza humana es monstruosa!


        Acorde a un estilo de ciencia ficción dura, en parte se desentiende de intentar desarrollar exhaustivamente la personalidad y perfiles de sus propios personajes (con una o dos notables excepciones muy interesantes), y algunos de ellos son casi arquetipos, para contarnos esa trama cósmica y científica, que es el verdadero interés de la obra. Pese a ello, el nivel de pluma de Liu es más que suficiente para mantenernos enganchados a la obra, es amena y bien escrita, y al contrario que algunas obras de Clarke, como Regreso a Titán (1975), 2061: Odisea tres (1987) o 3001: Odisea final (1997), no sientes que sea una mera excusa mal hilada y ridícula para contarte las pajas mentales de científico del autor.

        La obra continua con El bosque oscuro (2008) y El fin de la muerte (2010), y una obra que puede entenderse como precuela (comparten algún personaje y hay alguna referencia cruzada), La esfera luminosa (2005). Finalmente, otro autor chino, Baoshu (seudónimo de Li Jun), sacó una secuela de la saga que Cixin Liu autorizó: La redención del tiempo.

        El problema de los tres cuerpos tiene una adaptación china de 30 capítulos que a mí me está pareciendo increíble, llamada Three Body, pero no ha llegado a occidente, que yo sepa no se emite en ninguna plataforma de las clásicas, pero es fácil encontrarla si se googlea, en webs como Viki (por ejemplo en este enlace), subtitulada al español y todo. Además Netflix está preparando una adaptación propia que sale después de verano, con una narración más occidentalizada (aunque seguirá contando, creo con muchos actores asiáticos).

 


        Su autor, Cixin Liu, es un ingeniero informático que trabaja en la central eléctrica de Yangquan, en la provincia de Shanxi, nacido en 1963. Se especializa en reflejar el rol de China en el futuro, utilizando como canal conductual la ciencia ficción dura.


Es el ocaso de la humanidad. Y el mío también.

Los insectos jamás han sido vencidos.


BALADA DE PÁJAROS CANTORES Y SERPIENTES - SUZANNE COLLINS

          Tras 10 años de parón, la autora de Los Juegos del Hambre ha sacado esta precuela de su saga: Balada de pájaros cantores y serpien...