martes, 5 de enero de 2021

LA COSA DEL RIO, THE TROUT MAN - FERNANDO MOLERO CAMPOS


        La cosa del rio, escrita por Fernando Molero Campos en 2018, es casi un experimento académico en materia de literatura, y también, en cine (toda su inspiración es totalmente cinematográfica), dado que incluye elementos muy novedosos e ideas muy originales, que desarrollare más adelante. Ahora bien, no todos los experimentos son exitosos, y en mi opinión, este no lo es, pero ya llegare a eso.

        La obra se concibe en toda su extensión como un homenaje a las películas de terror de serie B de los años 50 (el autor incluye al final del libro una filmografía de más de 50 películas que le inspiraron, con títulos como Japón bajo el terror del monstruo o El experimento del Dr Quatermass), y contiene muchos elementos clásicos del género: científicos nazis, monstruos cutres, etc. También contiene lo que en mi opinión son los elementos más lamentables del género, que por una razón se abandonaron, y es que restan credibilidad y soltura a la trama.

        Lo más interesante del libro es que no solo es un homenaje a esas películas de los 50, el libro mismo se concibe como una película, en todos sus aspectos. Como si no tuvieras un libro en las manos, sino un DVD con extras incluidos, y al abrir las paginas, tú ya hubieras metido el disco, y empieza todo. En la primera página te viene, bajo el título de “Títulos de crédito”, una descripción de como abre la película, que tipo de música suena, como son las letras, etc. Después vienen varias páginas de inicio con la portada de le película, con el título, y los créditos (nombres de los actores), teniendo de fondo imágenes submarinas de un rio, y dicho rio va a ser gran parte del escenario de la película-libro y donde todo empieza. 







        Al final del libro tenemos contenido de “Extras”: descripciones de los personajes, la filmografía, el desarrollo del autor, etc. 

        Además, el desarrollo del argumento, la novela en sí, se sucede en forma de guion, con el nombre del personaje que habla en mayúsculas al inicio de cada frase, y la descripción de las escenas y los sentimientos de los personajes a nota explicativa, cuando procede. Los capítulos están divididos en escenas.




        Vamos con el argumento. La historia se ubica en un pueblo perdido de EE.UU en algún momento de los años 50 y comienza con dos amigos de la infancia reencontrados en la madurez que se van a pescar juntos: estos dos hombres son homosexuales, uno de ellos, Robert, el protagonista, nunca aceptó su sexualidad y se casó para ocultarlo, mientras que el otro, Peter, huyó del pueblo a la ciudad para no tener que esconderse. Ninguno de los dos jamás ha sido feliz, porque cada uno estaba enamorado del otro. Peter ha vuelto al pueblo para ver a Robert y confesarle su amor. Esta bucólica escena gay es cortada de golpe porque Peter se cae al rio y se lo comen unas truchas mutantes ultra agresivas, y Robert consigue huir en la barca, pero una trucha lo muerde. A partir de este momento Robert ira transformándose en una criatura medio hombre medio trucha que necesitara del medio acuático para vivir.

        Por otro lado asistimos a las ambiciones de un siniestro villano en la figura de medico nazi que escapó del hundimiento del Reich y se esconde cerca del pueblo, llevando a cabo sus malévolos experimentos para crear la raza genéticamente superior. No consigue un carajo, pero los vertidos de sus fracasos van a parar al rio y es lo que provoca esas truchas mutantes asesinas.

        La policía del pueblo no tardará en descubrir que algo pasa en el rio y que hay unas truchas que se comen todo lo que se acerca (hay varias víctimas, uno de los ayudantes del sheriff entre ellos). Solicitan ayuda a las autoridades superiores, y les envían a Harry, un guapo y bastante fantasma agente del FBI, y a Alex (Alexa), una ictióloga (científica de peces) que trabaja para el ministerio de Agricultura y Pesca. Hay unas cuantas escenas que son muy en plan la peli de Pirañas del 78 (no se cita en la lista, pero yo creo que tuvo que inspirar al autor), con las truchas siendo muy listas y haciendo cosas que no se esperan y comiendo de todo (a unas cuantas personas también). De pronto, sin apenas solución de continuidad ni demasiado nudo, se cargan la invasión con una especie de bomba que revienta todo bicho viviente (a Robert no) y a correr. Un arma secreta para erradicar formas de vida pero no estructuras que el ejercito se saca de la manga como quien mea, parece que una vez introducidas en la trama, el autor no sabia muy bien como sacar estos bichos para centrarse en la historia del hombre trucha. 



                                            Carátula de Pirañas (1978).  

    

                             Pirañas de la película Pirañas (1978). Podían ser las truchas mutantes.


        Por otro lado, el libro nos cuenta el drama que está viviendo Robert, que se está volviendo un pez caminante. Literalmente, una trucha gigante. El libro tiene componentes donde se ríe del género, tratando de reactualizarlo, por ejemplo en este caso no es una casualidad el pez mutante elegido, y en lo que se convierte: una trucha. “Trucha” es un método peyorativo para referirse a los homosexuales, lo que es Robert, y justamente es una trucha lo que lo ha mordido. Para más inri, el segundo título del libro es The Trout Man, sea, hombre-trucha.

        La humanidad de Robert desaparece cada vez más y pasa a vivir en el rio, desde donde toma venganza contra aquellos que cree que han actuado en su contra: por ejemplo ataca y se carga a un senador tradicionalista anti-homosexualidad (pese a que el mismo senador también era un gay reprimido). Es un poco como cuando el protagonista de La mosca (1986) de Cronenberg, Seth Brundle, se contamina con ADN de mosca, y se convierte en Brundle-mosca. Su personalidad va diluyéndose, es Robert-trucha, y cada vez mas trucha. El ser en el que se convierte, una criatura anfibia bastante primitiva y agresiva pero con sentimientos, es muy similar a Creature from the Black Lagoon (1954), la película en la que Del Toro se inspiró para el bicho de La forma del agua (los bichos de ambas películas sirven para imaginarse a nuestro Robert-trucha). No hay fotos en el libro de aquello en lo que se convierte (abajo dejo dos imágenes que guían perfectamente), pero yo creo que es lo que Molero Campos pensaba al concebir el libro. Desde luego Creature from the Black Lagoon (en español: La criatura de la Laguna Negra, aunque esta no es la Laguna Negra de Soria) es una de las principales inspiraciones del libro. Solo que el ser que se encuentran no es, como en la peli, una criatura prehistórica y ancestral (aunque los personajes de la siguiente escena de la novela creen que si) que lleva ahí ni se sabe cuantos años, y que una expedición se encuentra, secuestra a la chica, mueren algunos miembros del equipo, y bla bla bla. Es un pobre señor gay reprimido de un pueblo perdido, mutado por una trucha mutante fruto de los experimentos de un científico loco nazi. 

 

                                     Criatura de Creature from the Black Lagoon (1954)

                                                 Criatura de La forma del agua (2017)

        En los últimos compases del libro, entra una especie de forma de metacine (cine dentro del cine): a un director de cine de serie B se le ocurre grabar una película sobre una expedición que va a un rio a buscar al eslabón perdido y anfibio de la humanidad, y se encuentran a un siniestro hombre pez que secuestra al bellezón de la expedición (osea, la trama de Creature from the Black Lagoon). Y para rodarla eligen justamente el rio de Robert. Y Robert secuestra de verdad al bellezón. El director no deja de rodar en ningún momento (un poco como hace Jack Black en la adaptación de King Kong de Peter Jackson de 2005: ¡la película ha cobrado vida!), y de lo que él rueda, sale la película (libro) que estamos viendo (leyendo). De echo en esas primeras imágenes con la portada, el título, los créditos, etc. sale el nombre de la productora, y esta es precisamente Famelicus Film, la misma que la que esta grabando la película en la novela. Y el titulo de dicha película es, por supuesto La cosa del rio - The Trout Man.  

        El nombre de Famelicus Film, además de hacer chiste con la palabra "famelico", porque son pelis cutres, va dirigido a una legendaria productora británica de terror, fundada en los 60, y que llegó a rivalizar con la Hammer: Amicus Productions, también conocida como Amicus Films. Contando entre sus guionistas a escritores como Robert Bloch (Psicosis) y a actores como Christopher Lee (si, Saruman, entre otros papeles, como el villano de la peli de James Bond El hombre de la pistola de oro), esta productora se caracterizó por hacer menos énfasis en el terror clásico, donde reinaba la Hammer, y hacer un terror mas contemporáneo y con toques de humor e ironía del propio género. O sea, exactamente lo que pretende este libro-peli. La Amicus rodó películas como Las profecías del Dr Terror, La maldición de la calavera, o La bestia debe morir (The Beast Must Die!), e influenció a grandes directores y escritores de terror como David Cronenberg o Clive Barker, y puso las bases, entre otros, de sub-géneros como el "slatterpunk". 



                                      Caratula de The Beast Must Die! (1952), de la Amicus.


        Si cogemos este resumen casi parece una obra interesante, cómica, que se ríe de sí misma, desenfadada, y con guiños interesantes, como lo del hombre-trucha, o el metacine; y con mensajes contra la homofobia. Pero está plagada de fallos de concepto que le restan valor. Los más importantes son que las descripciones de las escenas son pesadísimas, exageradísimas. Están cargadas de un lirismo prosopopéyico y pedante que no encaja en absoluto en lo que se supone que es un desarrollo desenfadado y sencillo. Parece tratar de hacer un estilo recargado en plan Lovecraft, muy bello y estético, pero es un fracaso total, y le resta muchísima fluidez. Además los diálogos son mecánicos y forzados, nada creíbles, y muchas veces muy estúpidos. Todo el rato lo que lees te suena a barato. Además en mi opinión no cogió la mejor época del cine de terror para hacer este experimento, creo sinceramente que le hubiera quedado mucho mejor con la época de finales de los 70 a los 90. La era de Cronenberg, Wes Craven y John Carpenter.    


        El autor se emperró en escoger esta época, y arrastra con ellos muchísimos defectos: por ejemplo la escasa participación de las mujeres en todo aquello que no sea chillar o dejarse rescatar. Intenta compensarlo con Alex, la ictióloga, retratada como una excelente profesional y muy valiente, pero no le sale demasiado bien, porque fuerza su romance con Harry, el agente del FBI (cuando había 0 química entre ellos), y no destaca mucho. La personalidad de Harry es otro punto negativo: un machito inseguro que repetidas veces en el libro se obliga a intervenir cuando cree que está perdiendo protagonismo o llega a intentar competir por los amores de Alex con un periodista y con un subordinado del sheriff que colaboraba en la investigación (quienes no estaban en absoluto interesados en la científica). Sus intentos de llevar la trama al terreno irónico y humorístico fracasan por lo recargado del vocabulario y el estilo del autor, y por qué ha metido tantísima cantidad de ingredientes de ese cine de los 50, que ya es insalvable. El monstruo es cutre, pero en vez de hacernos gracia con ese terror absurdo de pelis exageradas que más que miedo nos dan risa (lo cual es su objetivo realmente), como Arac Attack, o La cabaña en el bosque, resulta aburrido. La simplificación de las tramas, componente clásico de las películas de terror absurdo, tampoco hace gracia, solo hace parecer la novela algo de mala calidad. La mezcla no está conseguida.

        Fernando Molero Campos pretendió hacer un homenaje risible en tono de comedia e ironía al terror de los 50, pero introdujo tantos elementos de ese terror, que se perdió la comedia, y la ironía prevalece solo captable desde el punto de vista académico, pero no llega a hacer gracia. Creo que su mayor fracaso es que con ese lenguaje recargado y esos diálogos forzados y poco creíbles perdió cualquier posibilidad de aportar un tono cómico a la novela, dando como resultado un libro estilo los años 50, o sea un ladrillo, poco interesante, y con cuatro detalles que intentan destacar sin conseguirlo. Pese a sus componentes cómicos, en conjunto resulta una trama absurda y ridícula.

        El terror de los 50, empezando por Creature from the Black Lagoon, de 1954, que es la inspiración del libro más fácilmente identificable, tuvo su importancia, pero su época se acabó. Se ha avanzado desde entonces, la propia era siguiente, la de la Amicus en los 60, entre otras productoras, fue mejor, más divertida, más atrevida. Ahora mismo, una película de los 50, y salvando alguna posible excepción (grandes triunfos como Planeta prohibido, o The Blob, o El Ojo: la criatura de otro mundo), es un peñazo. ¿Qué sentido tiene actualmente La Tierra contra los platillos volantes, película de 1956 pionera en el tema extraterrestre e invasiones? Académico, únicamente. Cualquier cosa que veamos en esa peli, ya la hemos visto en pelis más modernas, con medios mejores, actores mejores, y tramas mejor desarrolladas.

        Todo esto es también aplicable a las películas del “universo” de monstruos clásicos de la Universal Pictures anteriores a los 50 (de hecho la “saga” va desde los años 20 hasta acabar los 50), generalmente protagonizadas por Boris Karloff, Bela Lugosi y Lon Chaney Jr.: Drácula (1931), Frankenstein (1931)La momia (1932), La novia de Frankenstein (1935), La hija de Drácula (1936)El hombre lobo (1941),… Algunas, quizá en mayor número que las de los 50, como La momia, han conservado cierta frescura, pero en general están obsoletas. 

        La editorial que ha elegido publicar esta obra tampoco es una casualidad: Editorial Rosetta, unos especialistas en literatura de cine. Libros sobre cine, directores, estilos de películas, etc. Tienen uno sobre el director David Linch, otro sobre las películas de dinosaurios (Cinezoico), otro sobre la importancia de los Mitos de Cthulhu y H.P. Lovecraft en el cine y como han influenciado (Lovecraft: la alargada sombra del tentáculo), etc. En general es todo material divulgativo, que yo sepa no tienen ninguna novela aparte de esta. De echo yo me entere de la existencia de esta novela tras comprarme el de Lovecraft y el de dinosaurios (este para una amiga) y me intrigó. No era lo que esperaba y me decepcionó un poco, he de decir. Ahora la editorial ha cerrado y me temo que no existirán muchas copias de este libro. 

        Es mas, es un libro que ha llamado tan sumamente poco la atención, que prácticamente no existe ninguna reseña, ni critica, ni opinión, acerca de ella, quitando la mía, y un par de menciones realizadas en un diario de Córdoba, de donde es y donde vive el autor. Ningún otro bloguero la ha leído o la ha considerado digna de esforzarse en hacer una reseña. Vamos, creo que el momento de su mayor auge fue cuando Molero Campos la presentó en el instituto cordobés en el que imparte clase.

        En resumen es una curiosidad y yo soy un friki del cine (aunque los 50 no sean ni de lejos mi etapa preferida, he visto varias pelis de la época), y como tal lo guardo, pero como obra de entretenimiento, resulta muy pesada.





viernes, 18 de diciembre de 2020

DUNE - FRANK HERBERT



        Publicada en 1965, Dune fue, sin duda, tal y como citó en una ocasión Arthur C. Clarke (astrofísico y renombrado escritor del genero) a la ciencia ficción lo que El señor de los anillos fue a la fantasía. Del mismo modo, podemos asumir que Frank Herbert es el J.R.R. Tolkien de la sci fi. Dune es el manifiesto fundacional de las sagas de ciencia ficción de alta duración (muchos libros) y con muchísimo contenido de lore, y un universo prácticamente inabarcable, no solo por espacio, si no por contar con millones de años de historia. Y este libro es el primero de esa larga saga que continua a día de hoy de la mano del hijo de Frank, Brian Herbert, en coautoría con Kevin J. Anderson.

       La historia nos sitúa en un momento de la historia millones de años posterior al actual, la humanidad se ha extendido más allá de la Tierra, pero no a lo loco, en plan Star Wars. Solo una pequeña fracción de la impensable cantidad de planetas han sido habitados, la humanidad está dispersa por el Universo. Esta humanidad desperdigada está  gobernada por un frágil equilibrio de poderes, que pese a su fragilidad se mantiene desde hace más de 10.000 años, y se conoce como la Gran Convención, formada por tres vertientes. Al frente, se encuentra el Imperio, que aglutina todos los planetas y sus gobiernos, controlado por la Casa Corrino, y la cabeza de esta, quien es, a la sazón, el emperador. Este emperador gobierna como una especie de árbitro absoluto entre los diferentes poderes. El emperador, que en el tiempo del libro es Shaddam IV, gobierna desde el planeta Kaitain, donde se encuentra su palacio imperial (con su familia), sus órganos de gobierno, y el Trono del León Dorado. Aparte de Kaitain, el emperador posee otro planeta, que es la posesión ancestral de la Casa Corrino: Salusa Secundus. Este un terrible planeta prisión (donde son enviados los enemigos del Imperio), del cual nada sabe nadie fuera de los Corrino y sus aliados. 

    En segundo lugar, está el Landsraad, la aglutinación de todas las Grandes Casas, quienes a su vez, cada una gobierna un planeta (como mínimo, pueden gobernar mas) de forma absoluta (bajo los títulos de condes, duques, barones, etc.), y tienen bajo su mando Casas Menores. No se sabe cuántas Casas Mayores hay, pero son muchísimas. Por esta razón el emperador no puede hacer lo que le dé la gana, porque todas las Casas se lo comerían vivo. Pero la situación de constante sospecha entre Casas influye en que las conspiraciones contra el emperador no lleguen a nada, por si puedes acabar metido en una red del emperador o de otra Casa. El Landsraad es dirigido por el Alto Consejo, formado por las cabezas gobernantes de las Casas más poderosas (la Casa Corrino, con el emperador al frente, también tiene voto). Para controlar a estas Casas, el emperador posee un ejercito privado gigante, los Sardaukar, que son la potencia militar mas temida del Universo. Una fuerza de guerreros fanáticos entrenados y condicionados (mediante métodos secretos) desde la infancia para ser mortíferos y absolutamente leales al emperador. El temor de encontrarse de pronto con una invasión de Sardaukar sedientos de sangre en las puertas de su planeta es un disuasorio importante.

        En tercer lugar esta uno de los más misteriosos poderes del libro: la Cofradía. Esta misteriosa orden tiene el monopolio absoluto de los viajes espaciales y el transporte entre planetas, nadie, ni siquiera el emperador, puede viajar sin su permiso y su ayuda. Y es que de toda la humanidad, solo ellos atesoran los mapas del universo, las rutas, los mecanismos de viajes de larga distancia en el espacio,… Ellos son quienes mantienen unido al Imperio, y a la humanidad. Y por supuesto, cobran unas sustanciosas tarifas por ello. También controlan la banca interestelar. Quien osé desafiarles se verá condenado al ostracismo, la Cofradía simplemente cancelara todos sus derechos de viaje, por lo que esa casa quedara sin posibilidad de viajar o transportar cualquier cosa. Sin embargo nadie ha visto jamás a un navegante de la Cofradía, se mantienen bien ocultos en sus gigantescas naves, solo se ve a sus agentes. Por supuesto, sus pactos secretos con el emperador, contribuyen a mantener bien alejadas a las Casas de traicionar al Imperio: por ejemplo podrían trasladar un ejercito de Sardaukar hasta cualquier planeta que osara conspirar contra la Gran Convención. 

 


        En este contexto, que consta de un worldbuilding bastante complejo y con una primera lectura difícil (de ahí que me haya molestado en explicarlo) nuestro protagonista es el joven Paul Atreides, hijo del duque Leto Atreides, Casa Mayor gobernante del planeta Caladan. Sobre esta familia se cierne la sombra de sus enemigos más ancestrales: la Casa Harkonnen, gobernada por el terrible barón Vladimir Harkonnen, un GORDO mórbido y monstruoso, amante de la crueldad y hábil conspirador, quien amasa una de las mayores fortunas del Universo y gobierna varios planetas. El barón, supremo antagonista del libro desde el minuto 1, se las apaña para tender una trampa que los Atreides no pueden evitar: convence al emperador de que los Atreides se han vuelto demasiado peligrosos (el duque Leto estaba preparando un hábil ejercito y contaba con el apoyo y el respeto de muchas de las Casas, era probablemente el miembro mas respetado del Alto Consejo) y que lo mas sensato es eliminarlos, para lo cual se une a la conspiración de los Harkonnen. El emperador concede a los Atreides el feudo del planeta Arrakis, lo que les obliga a trasladarse.







        Este planeta, también llamado Dune, anteriormente gobernado por los Harkonnen, es conocido por ser el lugar más peligroso de todo el Universo, un gigantesco planeta desierto donde apenas hay vida y el agua lo es todo, habitado por unos terribles gusanos de arena que podían llegar a medir entre 450 y hasta 1000 metros de longitud, que se mueven bajo las arenas. Pese a ello también es el lugar donde se encuentra la sustancia más valiosa del Universo, la especia o melange, una sustancia que se encuentra en el desierto y cuya extracción es extremadamente peligrosa (debido a los gusanos) que sirve para potenciar los sentidos o las habilidades psíquicas, llegando a conceder una percepción extraordinaria (pagando el precio de la adicción).




        En este planeta el joven Paul verá como le es arrebatado todo aquello que más ama por las manos de los Harkonnen, su padre, sus amigos (casi todos), su familia, … incluso su título, su posición como noble, sus derechos. Toda su gente cae bajo la conspiración, y las tropas del duque son exterminadas por varias legiones de guerreros Sardaukar disfrazados de soldados Harkonnen enviados por el emperador. Despojado de todo, abandona el camino del Landsraad y se adentra en uno mucho más misterioso: el camino del desierto. Con la única compañía de su madre, la dama Jessica, únicos supervivientes de la carnicería desatada por sus enemigos, se adentra en las arenas para entregarse en brazos del pueblo Fremen, los habitantes autóctonos del planeta Arrakis, y la gente más dura y con mayor capacidad de supervivencia y combate del Universo. Un pueblo que recolecta el agua de sus muertos, que considera que llorar por un caído es el acto de mayor sacrificio posible, pues entregas agua al muerto. Un pueblo que vive bajo los rayos del mas abrasador sol, pero ocultos a los ojos del Imperio, y que en secreto están forjando un poder nuevo. Nuestro protagonista descubrirá que, como ya sospechaba su padre, una civilización que floreció y creció en semejantes condiciones (mas el acoso de los Harkonnen), en un planeta tan despiadado, se ha convertido en el ejercito mas poderoso y terrible del Universo, muy superiores a las legiones Sardaukar. Ellos acogerán al joven Paul como uno de los suyos, lo reconocerán como Fremen, y le confiaran todos sus secretos y artes. Del mismo modo, Paul está dispuesto a coger el material que supone este pueblo duro y despiadado y convertirlo en la espada perfecta con la que destruir a los Harkonnen, y también conceder a su nuevo pueblo el sueño que llevan milenios esperando. Los Fremen que lo han acogido concederán a Paul el nombre secreto de Usul, “la base del pilar”, aunque como pueblo, ellos le reconocerán como Lisan al-Gaib, “la voz del otro mundo” o “dador de agua”, quien les fue profetizado miles de años atrás, pues una profunda conexión anterior a su nacimiento une a Paul con este planeta, con sus gentes, y con su especia. Pero el Universo, la Historia, le conocerá como Muad’Dib. Y dejara una huella en toda la existencia conocida que nadie jamás olvidará.







jueves, 17 de diciembre de 2020

MARCIANO, VETE A CASA - FREDRIC BROWN

 





        Abro el blog con esta pequeña obrita de 1955 de Fredric Brown, autor que, de manera similar al maestro Lovecraft, en vida no logró demasiada importancia y escribía para vivir (sin lujos), publicando en revistas pulp. Su alcoholismo no fue de ayuda. Sin embargo, su obra se consideró posteriormente, y hasta el día de hoy, de culto dentro de la ciencia ficción; y ha sido citado como uno de los escritores más influyentes por autores de la talla de Philip K. Dick o Arthur C. Clarke. 

        Marciano, vete a casa hace gala de un fuerte sentido humorístico e irónico que se adentra incluso en el terreno de la metaliteratura y se ríe descaradamente de los clichés del genero. Brown nos presenta, con carta explicativa introductoria inclusive, la premisa de que, contra todo pronostico, los invasores extraterrestres que los autores de sci fi llevan décadas (aunque en este momento aún no tantas) imaginando, no son etéreas e incorpóreas inteligencias benignas, ni insectoides con exoesqueleto, ni seres planta del otro lado del Universo, son, simplemente, los marcianitos verdes típicos. Pequeños hombrecillos verdes de voz de pito venidos de Marte. A veces el cliché es la realidad, y justamente por ello, Brown demuestra que el cliché mismo es la opción menos cliché posible, porque nadie la habría cogido. 



        Con un método sencillo y una escritura muy simple, Brown no divaga acerca de como llegan ni de su tecnología, no le interesa. Un día PUF hay millones de marcianitos por la tierra y ya, ¿y a que se dedican? Pues a tocar las narices. Literalmente. Son trolls en miniatura. Su único interés es cotillear a los humanos (tienen rayos X en los ojos) y molestarles chillándoles en los oídos, revelando sus secretos a otras personas, y volviéndoles locos, ante lo que los humanos no pueden hacer nada, porque los invasores son intangibles. Básicamente así plantea el autor la novela, un mundo invadido de golpe y porrazo por una raza de pequeños seres intangibles cuyo único interés es hurgar cada aspecto de su vida y molestar, y va planteando diferentes situaciones que se van dando debido a esto, y como la humanidad se va adaptando. 

        Como hilo conductual y protagonista utiliza a un escritor, Luke Devereaux, que justo cuando sucede la llegada de los marcianos, el día 1, estaba atravesando un bloqueo creativo, y tras la situación generada por los maliciosos seres verdes, va apañándose como puede el pobre hombre. 

        Es una novela sencilla y cortita, no llega a las 200 paginas, y con estilo que se puede considerar precursor de algunos de los mas grandes, como Douglas Adams y su saga de Guía del autoestopista galáctico, muy bien escrita, y con un desenlace bastante... interesante. Casi de chiste académico. Muy agradable de leer. 

        Tiene película, estrenada en 1990 (¡casi 40 años después!), protagonizada por Randy Quaid, que se llama como el título original en inglés: Martians, Go Home






BALADA DE PÁJAROS CANTORES Y SERPIENTES - SUZANNE COLLINS

          Tras 10 años de parón, la autora de Los Juegos del Hambre ha sacado esta precuela de su saga: Balada de pájaros cantores y serpien...