lunes, 29 de marzo de 2021

EL SOL DE MEDIANOCHE - RAMSEY CAMPBELL




        Esta novela de 1990 es tranquilamente una de las novelas más RARAS que he leído en toda mi vida. Especulativa de cabo a rabo, y escrita por Ramsey Campbell, autor de un terror bastante complejo, uno de los pocos autores (que yo conozca, el único publicado en español; yo al menos no he leído más) del raro sub-genero conocido como quiet horror  (“horror silencioso”, literalmente). Además, por lo que he leído en críticas anglosajonas, Campbell es uno de los mejores autores de este subgénero, muchas veces se le cita como el mejor de todos. Pese a que es un estilo bastante raro de leer, y no goza de demasiada popularidad debido a su falta de morbosidad, Campbell es reconocido como uno de los mejores autores de terror de Inglaterra y del mundo anglosajón, incluso por el académico especialista en literatura de terror ST Joshi. 

        Campbell fue seguidor de los mitos de Cthulhu, el horror cósmico y de la obra de Lovecraft desde muy joven, así como de las propias inspiraciones de Lovecraft: Machen, Blackwood, Ambrose Bierce, Dunsany, etc. Llegó a colaborar con el mismísimo August Derleth, albacea y editor de Lovecraft, publicando sus propios relatos en la línea de los mitos de Cthulhu, la mayoría de ellos recopilados en el volumen El habitante del lago y otros indeseables vecinos. Después pasó a publicar novelas con un estilo propio ya consolidado, alcanzando éxitos reconocidos como El parasito (1980).

        El quiet horror es un estilo caracterizado por la falta o la escasez de morbo, sangre, sustos gratuitos, violencia extrema, etc. Sustituye estas características por un malrrolleo constante y creciente en toda la novela, muy psicológico, sabes que algo está ahí, pero no acaba de presentarse. Quiet horror es esa granja abandonada al final del camino rural, a la que has regresado una y otra vez, atraído (aunque quizás "obsesionado" es el mejor término) por su grotesca belleza, su ruina, su misterio. No sabes porque, pero estas obligado a volver siempre allí, y cada vez que vuelves, hay un punto más siniestro. Como ya he dicho, muy psicológico. Pero al contrario que en otras obras que incluyen elementos similares, los jump scares no suelen manifestarse abiertamente, eres tú, el lector, quien tiene que darse cuenta que ahí ha habido algo que no funciona, que algo acecha. Lo cual te mantiene en tensión constante, buscando los indicios, tratando de entender, tratar de saber que esta pasando. El "silencio", entendido como esa falta de morbosidad, sangre y violencia, es otra característica. Es incluso calmado, lo cual al final estresa más; a fin de cuentas, como sabemos los amantes del bizarro y similar, un baño de sangre puede ser totalmente cómico.

        La trama se desarrolla en un pueblito perdido del norte de Inglaterra, Stragrave, y la fría luz que emite la luna será una constante durante todo el libro. Frío. Esa es la palabra que define este libro, que el propio Campbell definió como “para leer junto al fuego”. El frío puebla toda la obra y va cada vez a más, y al final casi se te mete en los huesos. Adquiere su propia personalidad, se convierte en la principal amenaza, como el Hotel Overlook en El Resplandor.


Portada de una edición británica de Midnight Sun

        El protagonista es Ben Sterling, biznieto del folclorista local Edward Sterling, quien escribió un libro sobre mitos locales llamado Del sol de medianoche, del que existen muy pocos ejemplares. Ben pierde a toda su familia en un trágico accidente de coche cuando es un crio, y el chaval es criado por su tía. Pronto la escena se adelanta veinte años, donde Ben está casado, tiene dos hijos, y es un cada vez más popular escritor de cuentos infantiles. Su mujer, Ellen, es también su socia e ilustradora de sus libros, por lo que publican las obras conjuntamente. Ojo al dato con los libros, porque la temática de todos ellos es invernal, se ambientan en paisajes nevados, etc. Campbell ya empieza a darnos pistas de por dónde van los tiros de las obsesiones de Ben.

        La familia hereda la finca Sterling en el pueblo de Stragrave, donde Ben se crió, y opinan que puede ser un buen lugar para retirarse una temporada y para que Ben se inspire entre los recuerdos de su infancia. Pero el pasado dormido irá despertando ante la presencia de Ben, y algo oscuro y helado empezará su lento desperezar.

        Mientras Ben va sumergiéndose en sus recuerdos y en su creciente obsesión por pasear por el frío bosque que queda detrás de su casa, por el que siente una ineludible atracción, y por investigar la mitología local, irá dando forma a su mejor obra, su opera magna.







        Pronto descubre que en las leyendas de la zona siempre había existido la creencia de que no puede permitirse que la palida luz nocturna que emite la luna, que allí se conoce como el sol de medianoche, (de ahí el título del libro de su bisabuelo) se apague, pues es lo único que mantiene dormido a un antiguo, oscuro y congelado mal.

        El mismísimo invierno puede que sea una inteligencia acechante y no solo un efecto natural. ¿Qué es lo que está intentando entrar en nuestra realidad? ¿Qué clase de helada entidad le habla en fríos susurros a Ben? Al mismo tiempo, Ben se irá volviendo cada vez más frío, más siniestro, descendiendo poco a poco al abismo que lo llama, al frío que lleva en la sangre; llegando a despertar en él algo aterrador y violento.


Que el invierno penetre en tu interior.

El invierno que pondrá fin a todo.



        Podemos apreciar en esta obra la consumada capacidad de Campbell para aunar muchos de esos estilos y autores, de los cuales él mismo es voraz lector, en la misma obra, al tiempo que le da su propio sabor y originalidad. La forma de recrear el bosque y la siniestra llamada de la naturaleza, el ambiente helado, etc. recuerda inequívocamente a El Wendigo (1910), de Algernon Blackwood. En esta novela corta, unos exploradores, en el contexto de los deshabitados y solitarios bosques helados del norte de Canada, se enfrentan a una fuerza misteriosa conocida como Wendigo. Además, el cierto aire de cultismo y ritualismo, de folclore natural, que recubre el libro de Campbell, es muy propio de cualquiera de las obras de Machen, como El gran dios Pan (1894). Por supuesto, el escritor que se retira con su familia a un lugar alejado (y helado) para inspirarse y consumar su obra maestra, y una siniestra entidad hace presa de su mente y va descendiendo poco a poco a la locura, recuerda muchísimo a El Resplandor (1977), concretamente al personaje de Jack Torrance.

        Finalmente, toda la obra tiene un cierto aire de horror cósmico, de mitos de Cthulhu: el antiguo ser que comienza a despertar con la llegada de Ben podía tratarse perfectamente de una de las entidades cósmicas lovecraftianas, uno de los Primigenios o de los Dioses Exteriores. Concretamente, podría ser una vaga referencia a Ithaqua: el Caminante del Viento, Dios del Frío, el Silencio Blanco; un Primigenio que controla el frío, la nieve, etc. creado por Derleth en el relato Ithaqua (1941). Pero Campbell no se moja más en este aspecto, no hay en el libro ninguna referencia directa a Lovecraft ni a los mitos de Cthulhu, solo es algo que podemos suponer por el pasado y las tendencias literarias del autor, sumado al tono de la obra. 


Si algo vivió en las tinieblas antes de que hubiera estrellas, o planetas, o seres vivos, no sería ni remotamente parecido a nosotros.

Lo que le observaba era algo capaz de engullir las estrellas. 


        Es una novela lenta, tarda mucho en desarrollarse, y es tan especulativa, que hay muchas cosas que no entiendes, tienes que sobreentender muchísimo. Eso tiene su parte mala y su parte buena. A mí me gusta, pero he de reconocer que es bastante compleja de leer, y al terminarla no tienes demasiado claro de haber cogido todos los hilos. Por ejemplo, la entidad de invierno que va cobrando forma conforme avanza el libro es apenas una sombra durante toda la obra, es un ser poderoso que observa tras el velo de nuestra realidad, que esta intentando entrar. La principal intención de Campbell era crear atmosfera (una atmosfera helada, en este caso), y desde luego lo consigue. Incluso la creciente lentitud de la novela casa con el ritmo proporcional al que bajan las temperaturas dentro de la obra. Es interesante cómo se las arregla para dotar de tantos matices y tanta personalidad al frío mismo, como transmite su quietud. Yo recomiendo leerla, pero no esperes enterarte de todo. El estilo de Campbell es dejarte muchas preguntas en la cabeza. Pero es una novela excelente y que merece la pena leer, galardonada con el Premio August Derleth de 1991, un premio concedido a literatura de terror, y que actualmente pertenece a los British Fantasy Awards. 


Lo ultimo que vio fue el mundo tiñéndose de blanco. Este cuento trata de lo que ocurre cuando el hielo surge de la oscuridad.



UN CUENTO OSCURO - NAOMI NOVIK

 


        En esta ocasión voy a reseñar esta novela de Naomi Novik publicada en 2015 bajo el titulo original de Uprooted (que significa algo así como Desarraigado, que como se verá tiene mucho sentido), que se inscribe dentro de la tradición de la fantasía gótica o fantasía oscura (voy ponerle las etiquetas de fantasía y de literatura gótica), y con un fuerte papel de la mitología (hermanándose con otras obras de ficción mitológica como la conocida American Gods del gran genio Gaiman, Los secretos del inmortal Nicolas Flamel, etc.). Todos estos géneros, la fantasía oscura y la ficción mitológica están actualmente en alza, afortunadamente en mi opinión, porque están siendo un soplo de aire fresco para un mundo (la literatura juvenil) que corría el riesgo de acartonarse bajo el peso de la literatura excesivamente romántico-adolescente o por novelas épicas que no innovan nada desde Tolkien (estilo Dragonlance), utilizando la misma triada de razas de siempre: enanos, elfos, y humanos.

        Naomi Novak se dedicó originalmente al diseño de videojuegos, pero pronto descubrió que prefería escribir ficción, donde destaca Temerario, su saga sobre guerras napoleónicas con dragones (que a mi particularmente me pareció algo sin más, no me moló demasiado). Con este libro creo que se ha reinventado, es simple pero bastante chulo, y la critica general va por ahí: ganó el Premio Nebula a la mejor novela de 2015, el Premio Locus a la mejor novela de fantasía de 2016 y el Premio Mythopoeic de 2016 en la categoría de literatura para adultos.

        Naomi, pese a ser estadounidense, tiene ascendencia lituana y polaca, y ha volcado su conocimiento sobre las leyendas eslavas en este libro. Esa mitología que se introduce en este libro es la eslava. Principalmente el libro se concibe como una revisión del mito de Baba Yaga, la vieja bruja legendaria que puebla las pesadillas de los niños eslavos. Personaje habitualmente cruel, devoradora de carne humana, con dientes afilados, y que vive en su bosque siniestro y maldito. También tiene fuertes similitudes con las obras de los hermanos Grimm, a fin de cuentas es una reinvención del concepto de cuento clásico: el viejo mago, el antiguo y poderoso bosque y las razas fantásticas que lo habitan, la fuerte simbología ctónica (evocación de la tierra, fuertemente asociada a obras con personajes siniestros o del inframundo) y telúrica, la jovencita protagonista,… Incluso tendremos una reina malvada, una reina madre hermosa y buena, un joven, gallardo y arrojado príncipe y héroe, etc. Una de las originalidades de la novela es que las relaciones y personalidades de estos personajes no serán los habituales: quizá el valiente príncipe esconda una personalidad peligrosa y compulsiva, y no conquiste el corazón de la protagonista, el bosque no será solo un escenario misterioso y adecuado, la protagonista no sea un personaje que solo sirva para ser rescatada, etc. Recuerda un poco a la película El secreto de los hermanos Grimm, del 2005, que también reinventa un poco todo lo del cuento clásico. Al igual que esta película, toda la obra se recubre de un acento muy gótico y siniestro, cuanto rodea al Bosque es amenazante, posee una considerable oscuridad. 


El secreto de los hermanos Grimm (2005).

         La historia se ubica en el reino ficticio de Polnya (la obra viene con un bonito mapa para visualizar donde estamos), vecino de otro país, Rosya, con el cual mantiene una tensa paz, que puede quebrarse bajo cualquier muestra de debilidad. Ambos países (aunque sobretodo Polnya, no se entra mucho en la historia y el estado de Rosya) están afectados por una siniestra maldición, que representara el verdadero enemigo de todo el libro desde el principio: el Bosque, que se encuentra entre ambos. El Bosque se concibe como un personaje más, y uno muy siniestro y jodido de vencer, prácticamente imparable, que extiende la corrupción allí donde se propaga. Paciente, antiguo, rencoroso, entendido como una especie de inteligencia colectiva que abarca todo el mal que reside en su interior, el Bosque es una presencia que jamás desaparece de las mentes de los habitantes de Polnya, y han aprendido a vivir en su vecindad. Se trata de un bosque gigantesco habitado por todo tipo de criaturas malignas, y que intenta crecer, expandirse, usando entre otras cosas unos siniestros seres llamados caminantes: unos seres-árbol que caminan muy malrrolleros que pueden servir lo mismo para raptar a cualquiera que se acerque demasiado a la linde del Bosque, que para aprovechar los descuidos y plantar nuevos árboles (arboles malignos claro) más allá de sus fronteras. Son los jardineros de este gigantesco organismo. Aunque hay muchas más criaturas que pueblan su interior. Además, el Bosque puede utilizar otras tácticas, como liberar esporas malditas que el viento arrastrara hasta los pueblos más colindantes para desatar una plaga de locura, o estrategias más aviesas y pacientes. Corrompe todo lo que toca (esta palabra, “corromper”, define perfectamente todo lo que rodea al Bosque). Y el reino mantiene una constante lucha contra este incansable enemigo, aunque es únicamente defensiva, solo se intenta que el Bosque no crezca, pero no se plantean atacarle directamente.



Mapa del libro.




Distintas posibles visiones del Bosque.

             En este contexto, el principal encargado de mantener a raya al Bosque es un poderoso y anciano mago conocido como el Dragón (pese a tener un par de cientos de años, en este universo los magos envejecen a un ritmo mucho más lento, así que el señor tiene una pinta de yogurín buenorro que no puede con ella). El Dragón es un hombre introvertido y huraño que vive en la soledad de su torre a bastante distancia del Bosque, pero no suele fracasar en sus deberes para frenar al mal y proteger a los habitantes de las poblaciones que viven en su cercanía (aclárese que el Bosque es inmensamente mas antiguo que cualquier mago, así que los misterios mas profundos de ese lugar son tan desconocidos para el hechicero como para cualquier aldeano). Pese a ello no sale jamás de su torre, no se relaciona con sus gentes, solo sale cuando se le necesita. Y a cambio de protegerles, solo pide una cosa a cambio: cada diez años elegirá una chica de diecisiete años entre todas las poblaciones para que viva con él en su torre. Pasados esos diez años, el Dragón la devolverá a su familia para que sea libre, y le entregará una bolsa llena de plata. Esas chicas se suelen ir a vivir pronto a la capital del reino, Kralia (una ciudad completa, no un pueblucho como los que existen cerca del Bosque, y se levanta muy lejos de este). Para unas gentes que viven tan cerca de algo tan siniestro y corrupto como el Bosque, que han visto sus horrores, y que cada X años tienen que sufrir que una madre se vuelva loca por una de sus artimañas, o que alguna de las criaturas mate o secuestre a algún hijo o hija, este es un pequeño precio a pagar, y lo tienen asumido. Es una relación simbiótica, y además ellos saben que el Dragón no las devora, maltrata ni experimenta con ellas. La creencia general es que solo quiere sirvientas y mujeres con las que yacer.


Nuestro Dragón no devora a las niñas que se lleva, digan lo que digan las historias que cuentan fuera del valle. A veces las oímos en boca de los viajeros que vienen y van. Hablan como si estuviéramos haciendo sacrificios humanos, y como si él fuese un dragón de verdad. Por supuesto que tal cosa no es cierta: por muy mago e inmortal que sea, sigue siendo un hombre, y nuestros padres se unirían y lo matarían si quisiera comerse a una de nosotras cada diez años. Él nos protege contar el Bosque, y nosotros se lo agradecemos, pero no tanto.


        Agnieszka (Agnes) es nuestra protagonista en primera persona, todo lo viviremos a través de ella. Es una pilluela desvergonzada, curiosa, alegre, y que siempre anda escalando árboles (fuera del Bosque claro, allí no se acerca ni el tato), jugando y manchándose, y su principal habilidad es su capacidad con las plantas: reconocerlas, recolectarlas, plantarlas.

        Contra todo pronóstico (no tiene una gracia especial, no es el alma de las fiestas, no baila bien, no es buena cocinera, etc.), cuando tiene diecisiete años ella es elegida por el Dragón y se ve obligada a irse a vivir con él a su torre. Allí descubrirá que el Dragón no pone jamás una mano encima a las muchachas, le basta con que le hagan el desayuno, la comida y la cena; y en realidad también le da bastante igual, porque el tío es bastante autosuficiente. Descubrirá en el Dragón a un hombre solitario y atormentado, entregado desde hace siglos a su batalla personal contra el Bosque, tarea con la que carga como una especie de redención o de castigo autoimpuesto por el orgullo de su pasado y su juventud, que tan caro le costó. Un hombre incapaz de perdonarse, tan estricto consigo mismo como lo es en el cumplimiento de sus obligaciones, y con los demás. Pero el coraje, la suelta lengua, la mala leche, la honestidad, etc. de Agnes abrirán un hueco en el frio corazón de un hombre que se había prohibido a si mismo amar nada, porque lo que se ama te puede ser arrebatado. Al mismo tiempo puede que Agnes encuentre en el Dragón la chispa de misterio que toda la vida ha buscado. Sí, es un poco Bella y Bestia todo, pero tampoco mucho, no se hace cargante. Pese a tener un componente innegable de romance juvenil, este no carga y condiciona toda la obra, es más, es tan predecible y la autora hace tan poco por ocultar que al final va acabar pasando lo que todos sabemos que va a pasar cuando la chica joven y rebelde se va con el apuesto y atormentado mago genio; que permite al libro centrarse en el verdadero misterio: el Bosque.



Agnes y el Dragón en el Bosque, fanart por Aide Ortega. Arriba y a la izquierda puede apreciarse un caminante.



Agnes y el Dragón en el Bosque, fanart por Gabriela Birchal.



Agnes y el Dragon en la biblioteca de la torre, fanart por Kolarp Em.
 

        Pero Agnes no fue escogida por tener mala leche o porque al Dragón le molara desde un principio (ese sentimiento irá surgiendo poco a poco), la escogió porque vio que en ella residía verdadero poder. Magia. El Dragón se obligará a si mismo (pese a que al principio es como el anti-profesor, seco y poco comprensivo) a cogerla como discípula y enseñarle lo que sabe, pues el reino necesita magos para luchar contra el mal que anida en su corazón. Las personalidades de ambos chocaran en este aspecto más que en ningún otro: el Dragón, con sus cientos de miles de fórmulas y variaciones de las mismas para cada posible situación, una especie de magia científica tremendamente encorsetada que él esgrime como un matemático su tiza y su pizarra llena de algoritmos. Y Agnes, incapaz de aprender y utilizar un poder tan rígido, pero es posible que ella descubra un poder nuevo. Algo que como la misma tierra, cambia y no está sujeto por reglas tan estrictas.


Yo era un pegote de mugre en aquella perfección. Pero me daba igual: tampoco tenía la sensación de deberle la belleza.

         Juntos, se verán obligados a embarcarse en una viaje de descubrimientos que sacudirá las mismas raíces de su reino, un viaje donde descubrirán una reina perdida, maldita y reencontrada; una raza condenada que no puede descansar; y al corazón destrozado del reino que ruge de furia contra quienes osaron quitarle todo lo que le importaba. Quizá el enemigo no sea lo que ellos han creído desde hace generaciones. Quizá el secreto reside en lo que se ha olvidado.

        Como remate final: me ha parecido un libro muy entretenido, con dos tramas bien diferenciadas, una romántica súper de manual, lo cual está bien, no se para a darle muchas más vueltas. La relación entre los dos es clara, son súper antagónicos y eso hace que al final se acaben complementando. Se puede decir que hay un poco de Lolita porque a fin de cuentas la chavala tiene 17 años y él como 200, pero no creo que sea así, en todo momento se muestra a Agnes como una mujer que elige lo que quiere, y cuando quiere, y no hay nadie con narices para detenerla cuando decide algo (ni siquiera el Dragón). De hecho en muchos momentos parece bastante más indeciso el mago, con todos los complejos que ha desarrollado tras tantos años viviendo casi solo (al final tampoco se relacionaba apenas con las otras chicas) y obsesionado por el Bosque. Eso no quiere decir que no sea un personaje con aristas, complicado y contradictorio, solo partiendo del hecho de que se llevaba jóvenes para que fueran sus criadas cada diez años, por mucho que luego les entrega dinero y las dejara libres, y no las fuerce. Además es implacable, arrogante, frío, e incluso podríamos llamarlo pijo. Pero también lo hace mas real. Por otro lado, todos los misterios que rodean al Bosque, y que no son especialmente evidentes, y en realidad tiene unas revelaciones bastante dramáticas y bonitas. ¿Qué reside en su interior? ¿Cómo nació esa oscura corrupción que se extiende con él? ¿Qué es exactamente el Bosque? Además, en general todo lo que rodea al Bosque: su misterio, sus descripciones, como a menudo se le personaliza como una inteligencia viva y maligna, las criaturas que lo habitan, etc. me parece muy original e interesante.


El Bosque me devolvió la mirada desde el rostro de Kasia: unas interminables profundidades de hojas susurrantes que murmuraban odio, añoranza, ira.



miércoles, 24 de marzo de 2021

MORDER EL BORDILLO - ALFREDO ÁLAMO

 

        


        Morder el bordillo, publicado en 2020 por la editorial Orciny, es una excelente forma de acercarte por primera vez al género bizarro. El bizarro es, tal y como cita en sus libros la propia editorial Orciny (especialistas del bizarro) “el género de lo extraño; la sección de culto de un videoclub; a veces es surrealista, y a veces ridículo, pero siempre una ida de olla; es grotesco; puede llegar a rozar la pornografía…” Todo esto y mucho más. Además este género, del que me declaro fan incondicional, suele estar abanderado por autores independientes poco conocidos; tienes que estar metido en el mundillo para conocerlos. Pero una vez abres la puerta del bizarro, o huyes espantado mientras te vomitas la pechera del asco, o del mareo de las vueltas del argumento y las locuras del autor, o te quedas para siempre, y descubres un mundo que a veces no comprenderás, pero siempre te sorprenderá.

        Alfredo Álamo es uno de estos autores, especialista del género, con un fuerte acento en el terror y la ciencia ficción, pero siempre (o casi) en un tono cómico.

        Morder el bordillo es la historia de Pedro, a quien sus colegas llaman el Puños, un skinhead neonazi de Valencia bastante descerebrado (y exagerado hasta lo risible), con todos los clichés clásicos, como si fuera un personaje de La que se avecina: odia a las feministas, se mete cada cinco minutos con la “paguita” de los inmigrantes, suelta charlas sobre el “puto lobby queer”, etc.  Y por supuesto, lleva las pintas clásicas del skinhead: rapado, agresivo, chulesco, con botas militares, siempre con una birra en la mano (para bebérsela y para lanzarle la botella al primer rojo/gay/inmigrante que vea) y lleva un puño americano en el bolsillo. Y todo ello pese a ser bastante canijo y esmirriado.


Yo me imagino a Pedro un poco así, como el chaval prota de American History X (Edward Norton no, el otro, el hermano pequeño). Pero con mas pinta de bobo.


        La vida de Pedro cambia cuando recibe una paliza de un grupo de antifas y le rompen la cabeza a golpes. El chico descubre que le ha sido concedido un extraño (y bastante cabrón) poder: cada vez que reciba fuertes contusiones en el cráneo, Himmler, quien es su guía espiritual (si, Heinrich Himmler, el líder de las SS y uno de los arquitectos de la Solución Final y del Reich), se le aparece y le conduce a una entidad “divina” distinta. A través de una serie de palizas que le van sacudiendo, al principio porque el chaval es un broncas, y más adelante porque las busca aposta para recibir las revelaciones, conoce al dios indio Shiva, a Jesucristo (quien se le aparece en bañador, durante una fiesta en un jacuzzi, con una nevera llena de cervezas, todo buenrollista y molón), etc. Y descubre que el fin del mundo está cerca, y solo él puede evitarlo.





Como visualizó yo al Jesús de esas visiones, por escenas de Padre de familia.

        Alfredo Álamo nos conduce hábilmente por esta historia donde este chico, que al principio da asco y luego pena, porque es un pobre inútil, deberá enfrentarse junto a su prima tarotista y feminista, a una siniestra secta (la Iglesia de la Virgen de la Palma Ardiente) que en realidad es una parodia de la Iglesia Palmariana, cuyo objetivo es adelantar el fin de los tiempos a…ya. Los de la secta son muy divertidos, son tal cual los palmarianos, tienen su propio Papa, que se considera elegido por una revelación, no obedecen los dictados de Roma, y tienen una catedral-sede-fortaleza en medio del campo de España, igualita al Palmar de Troya (la sede palmariana).


El Palmar de Troya, sede de la Iglesia Palmariana. La descripción de la secta del libro es super similar.

        Durante la loca carrera de los dos primos por evitar la destrucción total, son perseguidos por una especie de exorcista mexicano armado con machetes y metralletas enviado por la secta (joder, es imposible no pensar en Danny Trejo como Machete). Pero ambos son ayudados desde lejos por un expresidiario nazi gigantesco todoterreno, a quien un mini-Hitler producto de su imaginación le ha encargado proteger a los jóvenes.

 


Me imagino al asesino mexicano así. Danny Trejo como Machete en Machete (2010).

        El libro es la locura que tiene que ser, y no defrauda en ningún momento, te partes de risa con las ostias que se lleva Pedro, con cómo se desespera Marisa (la prima tarotista) con el cazurro de su primo, y con el mini-Hitler. Se lee en un plis, son 170 páginas de libro de bolsillo, y no decae en ningún momento: es hiperbólica e irreverente, antifascista pese a tener dos protagonistas nazis (el gigante y Pedro), critica la religión, pero sobre todo, divertida a más no poder. Literalmente lo que llamarías una fumada. ¿Sabéis la cara que se os queda cuando os proponen ver una película sobre un exorcista que se va convirtiendo en velocirraptor, o sobre tiburones voladores nazis, o sobre Abraham Lincoln cazando vampiros a hachazos? Pues eso es este libro. ¿Qué muchísimas cosas no tienen sentido? Claro. Pero es que no intenta tenerlo. Es un libro ameno, divertido, desenfadado, obsceno.

        Para mí, súper divertido. Y además pese a ser tan fumada, no carece de cierta simbología: quitando las criticas religiosas en general, y a la secta del Palmar en particular; por ejemplo, el propio Pedro, pese a comenzar como un skin imbécil, acaba visualizándose como un profeta (recibe revelaciones) y un mártir (para alcanzar sus revelaciones debe someterse al dolor, concretamente, a que le abran la cabeza). 

        Por último, pero no menos importante, también hay unas viñetas sobre un personaje muy especial: Hans, el Koala Nazi.


Él nació para morder el bordillo. Al menos que valga la pena.

 




ESFERA - MICHAEL CRICHTON


        Con esta novela creo que estamos ante la opera magna  de este autor, Michael Crichton, incluso por encima de su título más famoso: Jurassic Park. Y aunque no sea tan famosa como esta, Esfera también cuenta con su propia adaptación cinematográfica en 1998, casi tan buena como como el libro, con actores de primer nivel como Samuel L. Jackson, Dustin Hoffman, Sharon Stone o Liev Schreiber. En serio, la película merece mucho la pena, aunque como casi siempre, es recomendable leer el libro primero. No es un libro nuevo, cuenta ya con unos años, y es que es de 1987, pero vaya, que es una obra de arte, y además son solo 330 páginas, te lo ventilas en dos días. 


  Caratula de la película.

        La novela cuenta como protagonista primario al doctor Norman Johnson (Dustin Hoffman en la peli), un eminente psicólogo que es sacado de su casa y de su tranquila vida en San Diego para llevarlo mediante transportes militares aéreos y con bastante secretismo a alguna parte de la Polinesia Occidental, en el Océano Pacifico, mas allá de Australia. Allí, la Armada estadounidense ha establecido una verdadera base militar temporal, una flota formada por varios destructores armados hasta los dientes y varios barcos de apoyo para alta tecnología y misiones especializadas, además de varios buques científicos militares en el centro de todo.


Dustin Hoffman como el doctor Norman Goodman (le cambiaron el apellido para la película). 


        En uno de esos barcos científicos, Norman recibe de parte del capitán Harold C. Barnes, el comandante del proyecto (al menos hasta donde nosotros llegamos a ver), la información de que en ese lugar probablemente se haya producido el descubrimiento más importante de la historia: se ha encontrado una nave espacial alienígena. Por supuesto cuanto ocurra en esa operación debe ser de máximo secreto hasta nueva orden. Para afrontar esta eventualidad y sus posibles consecuencias, la Armada ha seguido las directrices de un protocolo que se preparó años para atrás para saber cómo actuar ante este contacto, y que fue redactado por el propio Norman (Recomendaciones para las distintas actuaciones del equipo humano de contacto con formas desconocidas de vida). Como tal, se ha reunido a un equipo de mentes privilegiadas recomendadas por el propio Norman: la doctora Elizabeth Halpern (Sharon Stone), una bioquímica y zoóloga; Arthur Levine, un biólogo marino (ya que la nave se encontró bajo el agua); Theodore Fielding (Liev Schreiber), un oportunista astrofísico y geólogo planetario, que busca utilizar la ocasión para su próximo libro; y Harry Adams  (Samuel L. Jackson), un matemático brillante pero arrogante (las matemáticas deberían ser, según Norman, lo más cercano que podemos tener a una forma de comunicarnos con una forma de inteligencia desconocida). El propio Norman sería el último miembro del equipo y el encargado de mantener el orden, y como psicólogo, asistir en la gestión de estrés, ya que la emoción más probable ante un contacto como este será el terror.



Sharon Stone como la doctora Elizabeth Harpern.


Samuel L. Jackson como el doctor Harry Adams.

        Barnes les informa de que la nave ha sido encontrada en el fondo del Océano (a varios cientos de metros de profundidad) bajo varios metros de coral que ha crecido sobre ella. Teniendo en cuenta que el coral crece a una constante precisa, se ha calculado que la nave (que por cierto es muy grande) lleva allí unos 300 años. Su tarea es estudiarla, y para ello, en 24 horas todo el equipo bajo la dirección del propio Barnes, y con la colaboración de unas técnicas militares de la Armada, van a bajar unos habitáculos submarinos científicamente habilitados que se han instalado en el fondo del mar, muy cerca del vehículo alienígena.


El hábitat submarino y científicamente habilitado en el que sucede la mayoría de la trama.

        Cuando los protagonistas bajan allí abajo, el ambiente cambia a una constante y creciente (conforme se desarrollan los acontecimientos) tensión, un ambiente opresivo, frio, que afectará a todos. Al entrar en la nave y tras una serie de perturbadores descubrimientos que no revelaré, descubren lo que es el centro de la novela: en los depósitos de esa gigantesca estructura encuentran una esfera de varios metros de diámetro, que no guarda ninguna relación con la nave, excepto que quien fuera que la pilotara la recogió en algún lugar del Universo… exactamente como están haciendo ellos ahora. Y no saben lo que es posible que despierte en ellos la esfera, o con que clase de entidad inteligente pueden estar entrando en contacto. ¿Quién sabe lo que dormía en su interior?

              

La esfera tal y como se reflejó en la película. 

        El misterio de la esfera, cuya única seguridad desde el minuto 1 de que la encuentren es que es extraterrestre, va desencadenando una serie de acontecimientos que se aceleran hacia un trágico y terrorífico final, y allí abajo la escapatoria es muy difícil. Están encerrados: justo cuando todo empieza a complicarse por allí, un fuerte ciclón se desata en la zona, por lo que quedan totalmente aislados. La esfera enfrentará a los protagonistas a aquello que más ansían, a aquello que más aman, a aquello que mas temen, a ellos mismos, o la parte de ellos mismos que no quieren aceptar. Y constantemente se repetirán las mismas preguntas: ¿Qué es exactamente la esfera? ¿Para qué se construyó? ¿O no se construyó, es acaso una forma de vida en si misma? ¿Nació? ¿Quiere algo? ¿De dónde viene, de qué lugar tan inconmensurablemente lejano? Y sobre todo: ¿Qué es exactamente lo que refleja o muestra la esfera?, y... ¿elije "ella" mostrarlo? 

 

  

Existen más cosas entre el cielo y la Tierra de las que puede soñar tu filosofía.


Nada sabemos sobre ella; salvo lo que imaginamos…y lo que imaginamos dice más sobre nosotros que sobre la esfera.


                

     El estilo es el característico de Crichton, lo que se ha definido como technothriller, y que consta del ritmo ágil característico de los thrillers, mezclado con un ambiente de alta tecnología y especialmente de ciencia ficción (mas concretamente de ciencia ficción dura, o hard sci fi, caracterizada por la abundancia de elementos científicos y/o técnicos). Crichton tiene un detalle muy propio en casi todos sus libros, y es que suele intercalar gráficos científicos, diagramas numéricos, etc. como aquellos de los que se está hablando en ese momento preciso de la novela, lo que te ayuda a visualizar y meterte más en la obra. A continuación, un ejemplo: 





        La novela es entretenidísima, y centra en sus páginas un misterio insondable que yo creo que acompaña a la humanidad desde hace como mínimo un siglo, desde que saltamos a las estrellas: la posibilidad del contacto con formas de vida desconocidas, o más concretamente, con inteligencias que no sean de la Tierra. ¿Estamos solos? Un misterio que películas de los últimos tiempos como Interstellar (2014) nos han recordado con gran belleza. Al mismo tiempo el ritmo es ágil, y dosifica muy bien las etapas de terror con las de reflexión. 

        El autor desarrolla con mucha madurez algo tan complejo, y no concibe nada similar a un hombrecillo verde de ojos saltones, el típico marciano (acordaos de Marciano, vete a casa, que ya reseñé hace tiempo), ni ninguna clásica forma de vida basada en una morfología humana (solo que añadiéndole algún tentáculo o mucho pelo o un solo ojo) o siquiera terráquea: animal o vegetal (como los seres planta a los que era aficionado Lovecraft). Un alienígena ni siquiera tiene que ser una forma de vida basada en el carbono, puede no necesitar oxígeno, puede tener unos mecanismos de vida tan sumamente distintos a lo que nosotros concebimos, que quizá nosotros no lo identificaríamos como vida. Ahora imaginaos como seria comunicaros con un ser como este, que ni podemos alcanzar a imaginar. Pues esta es una de las cuestiones a las que Crichton trata de acercarse con este libro.

        Crichton no era ningún patán a la hora de escribir sus novelas (aunque a veces escribiera claros fracasos, como Timeline, Airframe, o Sol Naciente), y se documentaba muy bien, de echo suele incluir una extensa bibliografía respecto a los temas tratados al final de sus libros. En esta novela puede apreciarse unas claras reminiscencias a Arthur C. Clarke. Clarke ya planteó la posibilidad de un contacto con una estructura monolítica extraterrestre de incognoscible antigüedad y capacidades (el famoso monolito negro) en 1951, con el pequeño relato El centinela, y más de 10 años después creó, inspirándose y expandiendo lo bocetado en este relato, junto a Stanley Kubrick, la película y libro (ambos se crearon de forma paralela y colaborativa entre los dos) 2001: Odisea en el espacio. La esfera guarda un evidente parentesco con el monolito negro, pese a que nos cambia el ambiente espacial por el submarino (manteniendo, eso sí, el entorno opresivo y científico). No podemos evitar que la extraña sensación de no saber de dónde viene, si piensa, cuál es su función, cuando fue creado, para que, etc. que desprende el monolito, se reflejen en la esfera. Aunque es cierto que el libro de Clarke, así como las continuaciones (2010: Odisea dos, 2061: Odisea tres, y 3001: Odisea final) son bastante más claros que la película en cuanto al objetivo del monolito.



El monolito de 2001: Odisea en el espacio (1968). 

        Por otro lado, Esfera posee una visible relación con la novela Contact (así como con la obra científica-divulgativa de este autor), de 1985, del astrónomo, astrofísico, astrobiólogo y cosmólogo Carl Sagan, quien fue promotor de la búsqueda de inteligencias extraterrestres a través del Proyecto SETI. Hay un dialogo concreto en Esfera que recuerda mucho a otro de Contact. También hubo una película, en 1997. 

        La novela también cuenta con referencias más pequeñitas a Veinte mil leguas de viaje submarino, de Julio Verne (partiendo del ambiente submarino, aunque habrá más cosas, pero me callo), o incluso recuerda un poco a Alien: el octavo pasajero (si, la peli de 1979 de Ridley Scott) por estar atrapados en ese entorno de alta tecnología, por compartir espacio con algo que desconocen, y por el terror que esos factores y las muertes que se irán produciendo generan. Aun así, pese a que hay mucha tensión, e incluso terror, no es propiamente una obra de terror, este será un mecanismo que Crichton usará hábilmente para transmitirnos otras cosas, principalmente lo que he citado en los párrafos anteriores. En esencia es, como ya he dicho, ciencia ficción dura y technothriller

        Pese a todas estas reminiscencias e inspiraciones, Esfera encuentra sin problemas su propio espacio y su propio ritmo, y es original por sí misma. No se trata de ningún refrito de las anteriores.




viernes, 19 de febrero de 2021

LOS VAMPIROS DE LA MENTE - DAN SIMMONS



        


        Esta gigantesca novela (obra de un autor que suele hacer novelas bastante gigantescas), cuyo titulo original es Carrion Comfort, publicada en 1989, es la clásica historia de monstruos cazadores de hombres, y de un grupo de personas que deciden tomar para si la responsabilidad de destruirles. De cazar a los monstruos. Y esto costara la vida a más de uno (AVISO: Simmons no se anda con tonterías, podéis encontraros con vuestro personaje favorito muerto a la mitad del libro tranquilamente). Pero una de las particularidades del libro es que los monstruos, en esta ocasión, son hombres y mujeres. Como tú y como yo. O casi. Camuflados entre nosotros, seres con una mente tan sádica que apenas cabe considerarlos de humanos, se alimentan de la muerte: pero no por sustento, no para sobrevivir. Por placer. Una novela digna de la histoires terribles de Clive Barker, un festival de sangre y muerte, una gigantesca partida de ajedrez donde las fichas son seres humanos. ¡Bienvenidos al juego más mortífero del mundo!

        Empecemos por presentar un poquito al autor: Dan Simmons es un autor estadounidense bastante prolífico, especializado en género de terror y a veces ciencia ficción. Aparte de escritor, Simmons es profesor especializado en literatura, y como tal, tiene en su base de datos una increíble cantidad de conocimientos históricos o sobre grandes libros famosos, a los que a veces hace referencias y guiños. Su obra más famosa es la cuatrilogía de Los cantos de Hyperion, una ciencia ficción sin pelos en la lengua que no se corta nada a la hora de incluir aspectos bastante terroríficos. Otra de sus obras más famosas es The Terror, que tiene una adaptación cinematográfica, una serie rodada por la HBO.

        Ahora bien: cuando antes dije este libro era una partida de ajedrez gigantesca no me está tomando ninguna licencia artística al hacer esta reseña. Simmons escribió verdaderamente el libro como una partida de ajedrez, dividido en 3 grandes capítulos: Apertura, Medio Juego y Juego Final. Y las referencias al ajedrez, a las fichas, y a la partida, están por toda la novela, otorgando un ritmo intenso que va in crescendo hasta el final. Dicho sea de paso, está mucho mejor hilado que en El ocho (1988) y El fuego (2008), por si a alguien le habían venido a la cabeza esas novelas de “ficción ajedrecística”.


Explicación de la obra y breve resumen. 

        Bien, vamos por el principio, la novela comienza desde el minuto uno con la premisa de que en el mundo existe una sub-especie de humanos, o una estirpe antigua, no está claro, con una capacidad especial: son capaces de someter a los demás usando la mente, convirtiéndolos en esclavos. Pueden usar a cualquier persona como una marioneta y ver a través de ellos. Esto les permite matar a cualquier persona sin estar presentes, y cargarle el crimen a cualquier inocente. Además de este poder, estos seres, que más adelante serán llamados “vampiros de la mente” o simplemente monstruos o vampiros, son perfectos psicópatas. No sienten ninguna empatía por nada ni nadie, disfrutan infringiendo dolor y sembrando muerte, son criaturas de puro instinto, todo placer y oscuridad. Y como sanguijuelas, se esconden entre la humanidad para a través de sus marionetas satisfacer sus siniestros apetitos.

        Si ya os ha atraído la novela, deteneos aquí. Con este resumen ES MAS QUE SUFICIENTE PARA SUMERGIRTE EN ESTA OBRA. Pero si necesitáis mas, a continuación voy a analizar la situación de la que parte la novela y presentar a algunos de sus personajes, pero habrá algunos spoilers. De todos modos no me extenderé mas allá de la pagina 150 aprox., cuando la novela queda definitivamente planteada (tranquilos, tiene casi 1.000 paginas, queda mucho sin contar). 

        Al principio conocemos a tres de estos monstruos, ubicándose la acción en EE.UU en el momento de publicación de la novela, esto es, finales de los 80 (1989, concretamente). Melanie Fuller, una de estas aberrantes criaturas, es una las principales protagonistas del libro, y paradójicamente, la única personaje cuyos capítulos viviremos en primera persona, lo que nos permitirá apreciar de primera mano los sentimientos y pensamientos de uno de estos seres. Melanie es una vieja arpía del sur de EE.UU, heredera de una fortuna sureña. Sus dos acompañantes, tan malévolos (o más) que ella, son Nina Drayton, una importante y estilosa mujer de negocios, y Willi Borden, un europeo de misterioso pasado (más adelante comentaremos que pasado) y actualmente, un prestigioso director de Hollywood. Por el contexto, extraemos que tienen entre 60 y 80 años, se conocen casi desde críos, y llevan unos 40 años mínimo reuniéndose para intercambiar las anécdotas de sus asesinatos y juzgar al campeón del año. Pero cuando Melanie anuncia en su última reunión, que ha decidido abandonar el juego, se desata una mortal cadena de consecuencias: esa misma noche Nina entra en acción e intenta asesinar a través de marionetas humanas a Melanie, quien se defiende, y en la batalla resultante, que se salda con la muerte de Nina y la huida y desaparición de Melanie (a quien seguiremos viendo en capítulos que se alternaran por todo el libro), un rastro de cadáveres que se han asesinado entre ellos cubrirá la ciudad y dejará muy desconcertados a la policía. La partida ha comenzado.



Melanie Fuller, en la portada de una edición de EE.UU. El pelo azul y la pinta de cadáver son dos de sus características físicas.

        El sheriff Joe Gentry, hombre inteligente aunque con sobrepeso, no sabe ni por dónde empezar, y se unirá a Natalie Preston, una fotografía afroamericana cuyo padre fue una de las víctimas de la batalla, y juntos comenzarán a alcanzar las respuestas al conocer al doctor Saul Laski, un psicólogo judío especialista en la mente de los psicópatas. Laski es un superviviente nato, y no solo porque sobrevivió al Holocausto durante la II Guerra Mundial, pasando mucho tiempo interno en un campo de exterminio hasta que logró escapar, y se unió a unos partisanos hasta el fin de la guerra. También conoció a esos monstruos, concretamente al Oberst (coronel, en alemán) Wilhelm Von Borchet, un oficial y aristócrata nazi, y aunque logró escapar con vida del encuentro, quedó tan marcado que ha dedicado el resto de su vida a dar caza a ese monstruo y todos los miembros posibles de su “raza”. Y tras tantas décadas (sin resultados), esta vez cree haber dado con el rastro: Laski está convencido de que lo ocurrido es obra de esos seres, y de echo descubrirán que Willi, el productor, no es otro que el Oberst, quien está bien escondido preparando su jugada. Pero, ¿contra quién está jugando? ¿Contra ellos? ¿Un sheriff de pueblo, una fotógrafa negra y un psicólogo judío? No parece probable. 

        Simmons no tardara en mostrarnos la respuesta: y es que existen muchos mas miembros de esa extraña raza de los que Laski pensaba. Agazapado en las sombras de las más altas esferas de los Estados Unidos, existe un temible club social cuyo nombre algunos conocen, pero nadie dice: el Island Club. Sus miembros y dirigentes son todos usuarios de ese extraño poder, además de personajes clave del país: el jefe del gabinete de un senador de Maine; un famosísimo reverendo y predicador con una enorme influencia en el mundo evangélico, con su propio canal de televisión; el director del F.B.I.;  etc. Y al frente de todos ellos un misterioso hombre de negocios y multimillonario, cuyos tentáculos parecen no tener fin (incluyendo la Casa Blanca): Barent. Son los hombres que al margen del partido que este en la presidencia en ese momento, verdaderamente gobiernan la nación. Y usan sus casi inagotables influencias y recursos para poder seguir satisfaciendo su hambre de dolor y muerte sin preocupaciones, y poder llevar a cabo sus juegos enfermizos. Estos hombres, preocupados por las actividades y movimientos de Willi/el Oberst Borchet, llevaban tiempo siguiéndole la pista y vigilándole a través de espías en sus círculos más íntimos, e incluso tenían comprada a su amiga Nina. Llegado un punto, decidieron dar orden a Nina para que matara a Willi, a quien tenían por un cabo suelto, y de paso a Melanie, tomándola por una anciana debilitada. 

        Lo que el Island Club no se esperaba es que el Oberst no es ninguna vieja reliquia decadente del Reich, es un usuario monstruosamente poderoso de la habilidad de control, y un hombre increíblemente astuto e inteligente, un jugador implacable y despiadado que pese a contar con muchísimos menos medios a su disposición y verse acosado y perseguido por las fuerzas de seguridad de medio país, será capaz de rivalizar y de echo marcar tantos constantemente a Barent y al Island Club, siendo la propia Melanie, aunque ella no lo sabe y cree que actúa solo para sobrevivir, una de sus fichas más importantes. Hacía mucho que el Oberst sabía de la existencia del club y de su vigilancia, si lo había soportado era para prepararse. La traición de Nina no le pilló desprevenido, y aprovechó la confusión para desaparecer mientras dejaba que Melanie (quien también es mucho mas peligrosa de lo que el club se temía) se viera obligada a defenderse y asesinara ella misma a la traidora. Ahora que la partida ha comenzado, su objetivo es vencerles para instaurar un juego mayor: la guerra completa y total. Un Age of Empires o un Total War pero con personas de verdad, perder un punto significaría una ciudad exterminada; razas enteras sometidas para su placer, por apuestas. El viejo coronel es un amante de la guerra, un depredador total y sin control; Barent desea la dosificación del dolor para mantener su buen estilo de vida, pero el coronel quiere la destrucción absoluta del mundo en una carnicería extática, un glorioso Ragnarok, donde él pueda satisfacer todos sus apetitos de golpe. Para quien lo haya visto, me recuerda mucho al Mayor de Hellsing, el villano final de la serie. Joder es que hasta es un nazi también. Y se le describe como un hombre algo gordito, no muy alto, sonriente, etc. 



   El Mayor, villano principal del anime Hellsing.



Todos morimos, peón, lo que Herr Barent no entiende es que no hay razón para que el mundo nos sobreviva.

 

-Destruiría todo el maldito mundo.
-Quizá. O quizá no. Pero la experiencia seria fascinante.


        En medio de toda esta situación, Natalie, el sheriff Gentry, y el Dr Laski (entre otros personajes que irán apareciendo, como unos pandilleros negros; algunos de los cuales nunca llegaran a conocer el alcance lo que esta en marcha) intentarán detener a ambos grupos improvisando como puedan, y tratando de demostrar “la fuerza de la hormiga”. Y es que su única oportunidad es que, en la batalla definitiva entre el Oberst y Barent, ellos no son considerados ni siquiera peones, apenas una mínima alteración estadística en una gran operación, y podrán construir una estrategia de ataque que quizás no vean venir.

 

        En esta epopeya de sangre y violencia, Laski visualiza en el Oberst todo el mal del Reich, e incluso todo el mal de la humanidad, y centra sobre él su venganza por todos los miembros de su familia, de su raza, que fueron exterminados, y por todas las personas que sucumbieron a la crueldad de la humanidad. Su necesidad de vencer es tan grande porque solo a través de su victoria podrá creer que existe bien en el mundo, si no vence, querrá decir que “ellos” llevan razón, y la humanidad es solo violencia y sadismo. Laski, pese a su edad, es el arquetipo del vengador. Además, también es una referencia al Doctor Van Hellsing, de Dracula, el viejo erudito que guía y lidera al resto de cazadores de monstruos. Al igual que los protagonistas de la novela de Bram Stoker, tienen una responsabilidad: solo ellos conocen la existencia de estos seres, y es improbable que puedan convencer a nadie mas del peligro que suponen, así que solo ellos pueden pararles. Es su responsabilidad.



Los monstruos no mueren. Tienen que ser exterminados.

 


        Dos bandos. Dos jugadores. Un grupo de depredadores sin piedad. Cientos de víctimas a la espalda cada uno. Y en medio, unas cuantas presas tratando de revelarse contra el destino que les ha sido encomendado: ser comida o vivir de rodillas. Puede que haya dicho que el libro es una gigantesca partida, pero también es la historia de un alzamiento.



-La justicia es exigida. Es exigida por millones de voces desde tumbas anónimas, desde hornos herrumbrosos, desde casas vacías en cientos de ciudades. Pero no la venganza. La venganza no es digna.
-¿Digna de qué?
-De nosotros. De ellos. De su muerte. De nuestra existencia.

         La novela es excelente, trepidante, veloz. Es una gozada leerla, los personajes están muy bien construidos: el judío que lleva cuatro décadas esperando su venganza, el coronel nazi manipulador que lleva el mismo tiempo escondido en las sombras de Occidente mientras sigue alimentándose de horror y muerte. La sociedad secreta de altos cargos del país al frente del hombre que manipula el bipartidismo estadounidense. Dan Simmons trata muchos aspectos, pero aun así no pierde el acento thriller, te lo ventilas en super poco tiempo. El estrés que rodea a esos siniestros hombres (o menos que hombres, cazadores sádicos de un tiempo pasado) es terrorífico, su frialdad, espeluznante. No necesitan hacer lo que hacen, lo hacen por simple placer, un festival de muerte. La critica fue muy favorable con la novela, ganando en 1989 el Premio Bram Stoker a la mejor novela, y en 1990 el Premio Locus a la mejor novela de Terror/Fantasía Oscura y el Premio August Derleth (este ultimo ahora forma parte de los British Fantasy Award).  




BALADA DE PÁJAROS CANTORES Y SERPIENTES - SUZANNE COLLINS

          Tras 10 años de parón, la autora de Los Juegos del Hambre ha sacado esta precuela de su saga: Balada de pájaros cantores y serpien...