miércoles, 1 de septiembre de 2021

EL CICLO DE LA PUERTA DE LA MUERTE - MARGARET WEIS Y TRACY HICKMAN






1. Ala de dragón (1990). 508 pags.

2. La estrella de los elfos (1990). 417 pags.

3. El Mar de Fuego (1991). 435 pags.

4. El Mago de la Serpiente (1992). 454 pags.

5. La mano del caos (1993). 529 pags.

6. En el Laberinto (1993). 456 pags.

7. La Séptima Puerta (1994). 286 pags. 

 

        La saga de esta semana es una conocida heptalogía (saga de siete libros) de fantasía del más puro estilo rol, tradición friki y tolkiana. Nació, entre otras cosas, a raíz del boom que se había producido en los años 80 de los juegos de rol, y de los mundos de fantasía que los acompañaban. Sus autores, acordes al estilo con el que solían escribir (mundos clásicos de fantasía con elfos, humanos, enanos, etc.) aplicaron el mismo modelo.

        Margaret Weis y Tracy Hickman son dos veteranos del tema (o dos viejas glorias, tienen ya 73 y 65 años respectivamente) fantástico: ambos se enamoraron de Tolkien de jóvenes, y esa temática es su especialidad. De hecho se conocieron en una partida de rol, y de ella extrajeron sus primeras ideas. Para cuando comenzaron El ciclo de la Puerta de la Muerte, en 1990, ya habían alcanzado un considerable éxito entre los roleros y los frikis de convención, con su saga Dragonlance (que por lo que sé, son chorrocientos libros, y no merece la pena leerlos), así que los fans debían estar como hienas esperando este proyecto.

        Antes de nada, aclaremos un par de cosas: me parece una saga con una idea bastante guay, y con un desarrollo lamentable. Pero vayamos paso a paso.

       Cuentan la historia de un universo que se separó en sus cuatro elementos primordiales, naciendo cuatro mundos distintos: aire (Ariano), fuego (Pryan), tierra (Abarrach), y agua (Chelestra), y los habitan miembros de las tres razas inferiores: elfos, humanos y enanos. Se unen por medio de la Puerta de la Muerte, que permite viajar entre mundos.



La Separación, por Julian-Faylona.


        Los autores de la Separación, la raza de los sartán, desaparecen misteriosamente tras completar su obra, y arrojar a sus ancestrales enemigos, la raza de los patryn, a un quinto mundo: el Laberinto, un lugar terrible donde todo pretende matarte. De hecho el Laberinto es inteligente, tiene mente propia, y sin los sartán para dirigirle, ha decidido que la tortura y destrucción de los patryn es su objetivo, en vez de su aprendizaje.  

 

Algo salió mal. Los sartán tendrían que haber controlado el Laberinto y mantenido en orden su magia. Pero olvidaron su deber como celadores de nuestra prisión. Entonces, la prisión cobró vida propia: una vida que solo conocía una cosa. La supervivencia. Así, el Laberinto llegó a considerarnos a nosotros, sus prisioneros, como una amenaza. Después de que los sartán nos abandonaran, el Laberinto, movido por el odio y el miedo que nos tenía, se volvió letal.

 

        Pero miles de años después, los patryn han escapado del Laberinto, dirigidos por el más poderoso de ellos, Xar, que se hace llamar el Señor del Nexo. El Nexo, el lugar que han alcanzado (Xar llega el primero), es un espacio en el centro del Laberinto y del resto de mundos, libre de peligros, y con su propia ciudad. Con ese lugar como centro de operaciones, Xar está sacando a su poderosa raza del Laberinto y formando un ejército. Un ejército creado a partir de personas que llevan miles de años encerrados en el lugar más terrible que quepa imaginar, que han aprendido a sobrevivir a cualquier cosa, furiosos, y portadores de una poderosa magia capaz de tumbar fortalezas con uno solo de ellos. Con esa fuerza, Xar planea tomar el control de todos los mundos y vengarse de los sartán, sus carceleros.  




La ciudadela del Nexo, imagen por Ted Nasmith, modificada por Jakeukalane.


        Un patryn enviado por Xar, Haplo, es el encargado de ir visitando los diferentes mundos y prepararlos para la invasión de su raza y su Señor. Mientras trata de cumplir su tarea, ira descubriendo cosas sobre sí mismo y desvelando los secretos de los sartán y de su propia raza, e iniciará un viaje mucho más complejo de lo que creía.

 

Él traerá la vida a los muertos y la esperanza a los vivos. Y para él se abrirá la Puerta.

 

        Ariano, el mundo del aire, un mundo de islas flotantes y distintos niveles, donde un poderoso imperio elfo (Imperio de Tribus) trata de gobernar sobre todo, los humanos plantan una enconada resistencia, y una mente maestra manipula los acontecimientos entre las sombras desde hace más de una década. Envuelto en todo esto, un conocido y mortífero asesino a sueldo, Hugh la Mano, es contratado para un trabajo especial.



Ariano, por Cagatay "Chaf" Ugurlu. Fuente: su web Chaf Design.


        Pryan, el mundo de fuego, un mundo de una vegetación tan exuberante que no se conoce el suelo y se vive sobre gigantescas masas de vegetación, en los árboles. Pryan es sacudido por la destrucción provocada por unos seres sin mente contra los que no hay victoria posible.

 

No se trata de una guerra. Hablan de destrucción. De una destrucción total.

 

        Abarrach, el mundo de piedra, una tierra subterránea de noche eterna donde el calor está desapareciendo, y la muerte se extiende a toda velocidad, y donde la nigromancia, un arte prohibido, es la norma.



Abarrach, por Cagatay "Chaf" Ugurlu. Fuente: su web, Chaf Design.


Abarrach agoniza.


        Y Chelestra, el mundo del agua, asolado por el retorno de unas terribles serpientes malignas, de una antigüedad tal que nadie las recordaba ya.



Las serpientes malignas, imagen por Marc Simonetti.

        Haplo ira visitando cada uno de los mundos y participando de estos acontecimientos, mientras va descubriendo que la historia no es quizá como su señor Xar le ha contado, ni este es el gobernante idóneo para los mundos. Aprenderá a valorar al resto de razas (elfos, humanos, enanos), hará amigos. Y más allá de Xar, quizá exista un mal aún más profundo.

 

En este universo hay fuerzas que desconoces totalmente. Fuerzas que han permanecido ocultas porque nunca las has buscado.

 

        La historia está contada como si fuera un documento académico escrita por un sabio posteriormente a los hechos ocurridos, por alguien que lo vivió o que vivió parte. Una crónica de sucesos, novelada, contada como novela, pero crónica igual. Como documento académico que es, trae notas a pie de página (con letra más pequeña y todo) para explicarte distintos aspectos (el sistema de pagos en Ariano, como son capaces las islas de mantenerse en el aire, etc.). Al final de cada libro hay una serie de anexos que te van explicando distintos aspectos en profundidad, como por ejemplo el funcionamiento de la magia rúnica de los sartán y los patryn. Y al principio tenemos varios mapas del mundo del libro especifico (Ariano, Pryan, etc.), y varios mas de zonas concretas. También conoceremos al autor de estos textos, de hecho es un personaje bastante principal.








Mapas de Ariano.




Mapa de parte de Pryan. 





Mapas de Abarrach. 




Mapa de Chelestra.


Grafico e información sobre las runas patryn.



Grafico sobre un sumergible gargan (enanos de Chelestra) y manual sobre como construirlo y manejarlo.


      La idea está bastante bien, y el funcionamiento de los distintos mundos, y a su vez el funcionamiento de los mundos entre ellos, es muy imaginativo, y el proceso de ir desvelándolo, libro a libro, mola. Es como el manual perfecto para la creación de un mundo de una partida de rol. Es muy detallista, sobre todo con Ariano. Como cada uno de los primeros cuatro libros está dedicado a un mundo, tras Ariano (el primero) las explicaciones perdieron algo de fuelle, pero aun así no está mal.

        En un principio se nos plantea a los sartán como una raza generosa, amable, deseosa de compartir sus enormes conocimientos, pacifica, etc. mientras que los patryn son una raza furiosa, belicosa, ansiosa por dominar. Evidentemente ni los sartán son tan buenos, ni los patryn son tan malos, plot twist de manual. Y la única supervivencia posible al final pasa por la cooperación. Nada nuevo bajo el sol.

 

Es un sartán, no puede mentir. Pero es un experto en no decir la verdad.

 

        Ese es el problema de los libros. Se vuelven excesivamente predecibles y normativos. Que Haplo se iba a volver bueno, y dirigir a su raza hacia una actitud más comedida y pacífica, liberarse de la venganza, era evidente, y no sorprende a nadie. Pero es que no se apartan casi nunca del guion evidente. Todo sigue un guion que puedes predecir casi desde el primer libro. La mayoría de personajes, menos un par, nunca se salen de la norma, se mantienen en el arquetipo. Además, el cierre de las tramas en el último libro es demasiado acelerado, parece que los autores se quedaban sin tiempo, tenían otros proyectos, o estaban hartos ya de esta saga (lo cual me encaja teniendo en cuenta la velocidad a la que los sacaron), y es como a toda velocidad.

        Por otro lado, el Laberinto, planteado como el más terrible de los lugares que pueda existir, cuando finalmente llegan a él, es pf. O sea no es ni mucho menos tan horrible. No cumple tus expectativas para nada.

        Finalmente, el verdadero mal al que Haplo, y sus compañeros, así como sartán y patryn, deben enfrentar, es un mal definitivo y absoluto que carece de personalidad. De hecho es una representación del mal total cristiano, el Diablo, Satanás: literalmente son quienes susurraban al oído de Xar para sumirlo en el fanatismo. Quieren el mal por el mal sin más. Y en su contra hay un poder benévolo que nunca se define, pero que está ahí, y que es mucho más poderoso que el poder malvado. En otras palabras, poder divino, Dios. Lo bueno gana a lo malo, ¿porque? Por qué sí. Y ya. Vamos, se vuelve un documento moralista bastante coñazo. Esto tiene sentido si pensamos que Tracy Hickman, uno de los dos autores, es miembro activo de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, o sea, mormón. Es un cristianismo especialmente recto y celoso de su fe, muy tradicional y conservador.

 

La fuerza que se nos opone es antigua y poderosa. No puede ser combatida ni aplacada. Las lágrimas no la conmueven, ni le afectan las armas que tenemos a nuestro alcance.

 

        En resumen: es una saga con muchos fallos, y que conforme avanza se va volviendo más y más moralista. Contiene elementos excesivamente tradicionales. Son libros totalmente superados, actualmente se hacen cosas mil veces mejores. Incluso para su época no eran la bomba, ya existían maravillas en la ficción, como Dune, Los libros de Terramar o La rueda del tiempo. Pero por otro lado, es un buen ejemplo de un modelo de fantasía que marcó una era, el de los roleros. Siempre será un modelo algo barato, a veces escritos por encargo: fijaros en esta misma saga en los años de publicación. Sacaron los 7 libros en 4 años, a veces sacando dos libros en un año. Pero tuvo su éxito. Y tiene cosas destacables: la construcción de los mundos y su funcionamiento, algún personaje, como Hugh La Mano, etc. La Tumpa-Chumpa, una maquina enana GIGANTE que no está claro para que sirve pero que idolatran como a un dios, es un puntazo.

        Solo recomiendo su lectura si os va el rollo rol, los libros retro, y leer una vieja gloria de esos días y ese mundillo. A mí me entretuvieron, y los leí bastante deprisa y a gusto, aunque hacia el final, en el séptimo, ya estaba un poco harto, y además estaban cerrando las tramas de forma bastante pobre y acelerada.

        El personaje de Zifnab, un misterioso mago loco que lo mismo hace cosas poderosísimas que no sabe hacer la O con un canuto, y que va montado en un dragón verde, es muy clave. El tío no para de hablar de Gandalf, James Bond, etc. y de otros universos. En plan claro si hubiera venido Gandalf todos estaríais muy contentos, pues que sepáis que ese payaso no sabe una mierda, yo sí que molo.  

        En español se sacaron tres ediciones, dos por Timun Mas, en tapa blanda, y otra, mas chula, de Planeta DeAgostini, en tapa dura. Yo tengo esta última. Las tres están descatalogadas desde hace creo que más de 10 años, pero son fáciles y baratas de encontrar por la segunda mano habitual: Todocolección, Iberlibro, Wallapop o en una Re-Read. La de tapa dura es ligeramente más valorada, pero vamos, no suelen estar caros, a unos 15 euros máximo, alguno puede que lo encontréis por 2 o 3 €. Mi consejo es que vayáis uno por uno cogiéndolos con la calma, si vais a compraros la colección completa sí que puede que os claven un mínimo de 80 € de golpe, y la he llegado a ver por más de 150.




martes, 24 de agosto de 2021

EL TALENTO DE MR. RIPLEY - PATRICIA HIGHSMITH

        


        El talento de Mr. Ripley, publicada en 1955, es probablemente la novela más famosa de Patricia Highsmith, una conocida novelista de ficción criminal y policiaca. 

        Patricia Highsmith nació en 1921 en Texas, y las curiosidades y tragedias de su vida nos ayudan a entender ciertas de las particularidades de su forma de escribir. Su madre le contó como intentó abortarla con trementina, aunque esto nunca se ha confirmado, pero esta relación de amor-odio con su madre la atormentó el resto de su vida. Sus personajes tienden a estar jodidos por sus progenitores o personas responsables, y se centra mucho en las emociones de dolor y pérdida. Fue una lectora precoz, actividad que combinaba con habituales ciclos de depresión. Sufría de enfermedades nerviosas o mentales como déficit de hormonas femeninas, anorexia nerviosa, anemia crónica, alcoholismo; además de cáncer de pulmón… Se puede afirmar que fue una mujer bastante infeliz; considerada por sí misma y por sus conocidos como una persona cínica, pesimista, seca, e incluso cruel y mezquina. Le gustaba estar sola, escribía mejor (algo que para ella siempre fue algo fundamental en su vida); no apreciaba la compañía. Incluso se ha hablado de una vena misógina, que quizá nació de su relación con su madre.

        También es posible que fuera discriminada por su condición de lesbiana en el EE.UU de los años 50 y 60, un terreno aun no muy propicio para esta sexualidad, y menos si efectivamente era una personaje intelectual y mentalmente complicada. Aunque algunas veces mantuvo relaciones sexuales con hombres sin sentir deseo por ellos (¿autocastigo?). Ninguna de sus relaciones duró. Fue abierta con su homosexualidad y sus relaciones, quizá por razones activistas, pero mantuvo la mayor parte de su vida privada en el anonimato. Murió en Suiza en 1995, con 74 años, de una combinación de anemia aplásica y cáncer de pulmón.



Patricia Highsmith.

        Estudió prosa, narrativa inglesa, dramaturgia, etc. en el Bernard College, e intentó acceder como redactora en varios periódicos, pero ninguno le aceptó. Sin embargo, tuvo mucho éxito como escritora: publicó 22 novelas, todas muy vendidas. Muchas de ellos tratan temáticas LGTBI, incluyendo la primera novela lésbica con final feliz: El precio de la sal (1952).  

      El talento de Mr. Ripley nos cuenta la enrevesada historia de Tom Ripley, un buscavidas estadounidense que trata de ganarse el pan a través de una serie de estafas de poca monta en New York. Vive en pisos de conocidos, no tiene amigos, se las apaña. Un tipo ingenioso e inteligente, capaz de pasar desapercibido cuando quiere, o hacerse pasar por funcionario público para estafar. En este contexto es contratado por un magnate naviero, Herbert Greenleaf, para que haga entrar en razón a su hijo Dickie (un conocido de Tom), quien ha abandonado el negocio familiar para irse a vivir a un pueblo perdido de Italia a pintar y vivir de las rentas del negocio familiar. Su misión es hacerlo volver. A cambio, Tom recibirá generosos honorarios.



Tom y Dickie. Escena de la película. 

        Cuando Tom llega a Mongibello, el pueblo perdido, hace rápidamente una fuerte amistad con Dickie, al tiempo que tiene una relación de tensión con su “amiga con derecho a roce” (que es literalmente lo que es), Marge. La capacidad de Tom para transformarse le permite extraer enseguida los intereses y necesidad en cuanto a amistad de Dickie, y convertirse en el amigo perfecto. Uña y carne. Dickie sube a Tom en el alto nivel de vida del que él disfruta: viajes a Roma, paseos en barco, juergas, vivir sin preocupaciones, playa, restaurantes, alcohol caro… Y a Tom le encanta, no quiere volver al agujero del que proviene.

 

He tomado una decisión: disfrutar de lo que tengo hasta que se me termine.

 

        También se establece una relación de homosexualidad entre ambos, aunque nunca llega concretarse. Tom es un personaje LGTBI, pero no algo tan sencillo como simplemente gay, más bien es una persona asexual, incapaz de sentir deseo. Tom se autodesprecia, considera a Tom Ripley (o sea, a él) una criatura patética y lamentable, incapaz de afianzarse a nada, invisible para todos, así que en principio no es capaz de sentir deseo sexual hacia nada ni nadie. De hecho, empujado por las convenciones sociales que implican que los hombres deben mantener relaciones con mujeres, ha desarrollado una forma de desprecio hacia estas, no entran en sus esquemas. Pero un hombre puede ser un colega, un amigo, alguien que te acepte, que TE VEA. Ser aceptado es su mayor aspiración. Una vez eso ocurre por fin con Dickie, Dickie se convierte en todo el mundo para Tom, no existe nada más, solo SU AMIGO. Es como un vampiro emocional, se alimenta de Dickie. Evidentemente Tom acaba desarrollando una especie de deseo sexual reprimido hacia Dickie, que nunca admite, pero que es muy evidente. Más que el de Sam por Frodo.

 

Odiaba tener que convertirse de nuevo en Thomas Ripley, un don nadie; odiaba tener que volver a sus viejos hábitos, a experimentar otra vez la sensación de que la gente le despreciaba y le encontraba aburrido a menos que hiciera algo especial para divertir a los demás, como un payaso.

 

       Evidentemente mucho antes de este momento, Tom ha abandonado ya toda pretensión de convencer a Dickie de volver a EE.UU, y juntos, planean seguir mandándole largas a su padre para que siga enviando dinero a Tom. Y así poder vivir ambos por Italia. Aprende italiano y todo. Pasan unos meses maravillosos, mientras esa tensión sexual no resuelta crece. Al final Dickie empieza a ver lo enfermizo que hay en Tom, a sentirse incomodo al ver que Tom le desea (encima de un modo tan raro), a molestarse por diferentes cosas, y se distancia. Para Tom se vuelve evidente que Dickie le va a echar de su vida.

        Consumido por el dolor, incapaz de aceptarlo (si Dickie le abandona no solo vuelve al agujero, toda la autoestima que había ganado en estos meses, desaparecería), Tom propone a su amigo un último paseo en una barca. Allí, en el mar, sin nadie a la vista, asesina a Dickie rompiéndole el cráneo con el remo, y hunde su cuerpo en el mar, para después hundir la barca. Se apropia de los principales efectos personales del muerto, modifica el pasaporte, la identificación, todo, y se transforma en Dickie, para abandonar inmediatamente el pueblo e irse a vivir a Roma, donde nadie conoce ni a Dickie Greenleaf ni a Tom Ripley. Tom Ripley odia a Tom Ripley, pero amaba a Dickie, y ahora él es Dickie, así que puede mantener su tren de vida y su autoestima.



Fanart que nos muestra las múltiples caras de Tom Ripley. Fanart por Yongi-Danziger. Fuente: DeviantArt.

        Pero las consecuencias de sus actos y su pasado continuarán persiguiéndole, escapar no será fácil, ni vivir esa vida. Para mantener esa tapadera, deberá mantenerse siempre solo, siempre sin amigos de confianza.

 

Estaba solo y jugando a algo para lo que la soledad era necesaria.

 

        Evidentemente es una novela dedicada total y completamente a Tom Ripley y a su compleja personalidad. Las emociones de Tom son lo más importante de la novela, su dolor, su sufrimiento, su odio por sí mismo, los celos hacia cualquiera que se acerque a Dickie, la ira incontrolable cuando descubre que Dickie le va abandonar, etc. Incluso su hipocresía, su capacidad para mentirse a sí mismo. Su constante estado de angustia recuerda al prota de El corazón delator (1843) de Edgar A. Poe. Es un personaje muy perturbador, una criatura parasitaria: se alimenta de las emociones de los demás. Las necesita para su estabilidad. Su mente fría y calculadora está tramando planes siempre, muchos nunca los cumple, por su constante estado de duda y angustia, y otros los lleva a cabo por un impulso. Pero siempre planea.




Escena de la película que muestra a Tom observando envidioso a Dickie y Marge.


        Una constante en Tom Ripley es el tema de la huida. Huye de EE.UU a Mongibello, huye de Mongibello a Roma, y de ahí sigue huyendo, huyó de su pueblo natal a New York, etc. Siempre está huyendo. Tiene una verdadera obsesión por los viajes, otra manifestación. Incluso, debido a su autodesprecio, huye de sí mismo, por esa intenta transformarse siempre, ser quien no es, acto que se cristaliza definitivamente al abandonar a Tom Ripley y convertirse en Dickie Greenleaf. Pero su huida no acabará jamás. Se entronca con la temática de la soledad: Tom Ripley se ha sentido solo toda su vida, jamás ha podido conectar con nadie, y eso es lo único que desea, es su alimento y su obsesión. Y cuando conectó con Dickie (encima con ese nivel de vida) luego no pudo abandonarlo, por eso lo mata. Tras el asesinato y asumir la personalidad de su amigo, deberá seguir solo. Siempre solo y huyendo, siempre atormentado. 

         Al final de la novela, Tom ya no es nadie, se ha borrado a sí mismo. Ya no es Dickie (su historia se derrumba, ya veréis), pero tampoco es Tom. Y puede transformarse en cualquiera. Pero realmente, la personalidad de Tom, desde el principio, era tan diluida, tan reprimida y tan voluble, dado a transformarse según su interlocutor, que prácticamente no existía una personalidad firme. Por eso podía fotocopiar la de cualquiera, era un folio en blanco.

        La disociación de Tom llega a tal extremo que en realidad el no acepta que ha asesinado. No lo vive. Es algo que está ahí, pero lo entierra en su mente, y cada vez que algo se lo trae de vuelta, sufre mucho dolor. Él no se ve como un asesino sino como una persona decente.

 

No quería ser un asesino. A veces llegaba a olvidarse por completo de que había asesinado. Pero a veces, como le estaba sucediendo en aquellos momentos, le resultaba imposible olvidar.

 

         Tom supone uno de los primeros exponentes en la novela moderna de lo que yo llamo el “hombre monstruo”. Con el alzamiento de la literatura de crímenes, las novelas modernas realistas, etc. la novela gótica y el terror clásico quedan parcialmente en otro punto del panorama literario. Drácula no es un hombre, lo fue, pero ya no lo es. Pero el público sigue queriendo esa morbosidad superlativa, esa necesidad del monstruo en sus lecturas. Aquí entran estos hombres monstruo, como Tom Ripley, criaturas depravadas y enfermizas con una serie de apetitos (como los monstruos) y unas habilidades especiales (en este caso, la habilidad de Tom para transformarse o borrarse a sí mismo, y su apetito de emociones que alimenten su casi inexistente ego). Más adelante aparecerán otros asesinos o monstruos, como Jean-Baptiste Grenouille (El perfume, 1985) o Hannibal Lecter (El dragón rojo, 1981; El silencio de los corderos, 1988, etc.). Además, muchas de estas novelas, incluyendo El talento de Mr. Ripley, cuentan con la particularidad de que el monstruo-asesino es el protagonista, vemos su dolor y sus planes, todo desde su perspectiva. Empatizamos con ese asesino (o lo intentamos, a veces son tan repelentes, que no). Y en algunas, el asesino gana, se libra, y se lleva el premio y sigue con su vida.

        En cuanto a lo LTGBI, tiene una visibilización interesante, pero no muy favorecedora. Pero no todos los personajes LGTBI tienen que ser maravillosos supongo, eso le da cierta crudeza y realidad. Igualdad, imparcialidad. Ripley es una persona de sexualidad confusa, una especie de mezcla entre asexualidad, demisexualidad (atracción por aquel con quien establece un vinculo emocional) y...¿homosexualidad? En principio sería homosexualidad reprimida con misoginia, o sea no ve nada bueno ni atractivo en la feminidad, solo en la masculinidad (porque puede primero establecer un vinculo de amistad y todo eso). Y encima todo reprimido, porque el jamás acepta ser gay o poder llegar a sentir atracción por un hombre (por Dickie). Pero en los libros siguientes esta casado con una mujer, así que, ¿seria bisexualidad? Le basta con el vinculo. Aunque como explicare mas adelante, los otros cuatro libros son un desastre, así que no tiene porque entenderse junto a este. Supongo que en cierto sentido, tanta confusión también le añade crudeza y realidad. Highsmith es una escritora bastante cínica y acida, no es de extrañar esta mala leche con sus personajes, aunque en alguno es algo mas dulce (El precio de la sal). 

        Acorde a esa misoginia de Ripley, es una novela absolutamente masculina. El único personaje femenino con relevancia mínima (aparte del recuerdo de Ripley de su tía, a la que siempre desprecia) es Marge, la amiga-rollo de Dickie. Y como nosotros vemos la historia desde el punto de vista de Ripley, nos parece imbécil, que es lo que piensa él. El resto de personajes relevantes (y tampoco hay muchos) son hombres.

         Es una buena novela, entretenida y especial. La forma de tratar la compleja sexualidad de Ripley es tan difusa, caótica, atormentada, transmite tantísima angustia y autodesprecio, además de misoginia (como he dicho, Ripley desprecia a las mujeres) que nos habla de la propia confusión sexual y vital de la autora. Todas esas emociones desgarradoras son interesantes de leer, y las descripciones de los viajes, y de lo que come y bebe, son muy alentadoras. Te dan ganas de viajar a ti. Es una novela que se aprecia más si la lees de viaje, en el tren, en el hotel en una mesa mientras desayunas, etc. El protagonista es un sibarita, y toda la novela esta rodeada de un ambiente de...comodidad lujosa. Esa vida desenfadada y comoda que Dickie llevaba en Italia. 

        Además es interesante el planteamiento de Tom: no cae bien. Es que es despreciable, un canso. Madre mía, tener un amigo así, soy yo el que lo hunde en el mar. Y escribir sobre un protagonista así es como mínimo especial, y poco común, muy original. Creo que la autora volcó muchos de sus demonios en este personaje y novela: problemas de sexualidad, de relacionarse, etc. Y se lee rápido, 300 páginas. En 1957 ganó el Gran Prix de Littérature Policière como mejor novela policíaca internacional.

        Por otro lado es una novela que ha envejecido parcialmente mal. Las formas que tiene Tom de librarse de las investigaciones son poco creíbles, en más de un momento pensareis venga fiera, ¿y no le pillan? Y a veces tanto viaje se vuelve repetitivo, quieres que pase algo ya. Pero aun así merece la pena solo por leer todo ese complejo universo emocional que corroe a Tom por dentro.

        Tras este libro, Highsmith sacó cuatro con el mismo protagonista: La máscara de Ripley (1970), El juego de Ripley (1974), El muchacho que siguió a Ripley (1980) y Ripley en peligro (1991). Mi opinión: no merece un carajo leerlas. Pero 0. Tienen la misma duración que la primera, pero nada de su originalidad. Comienzan varios años después de los acontecimientos de la primera, Tom es un alegre burgués que vive en la campiña francesa con su bella esposa, una picarona francesita hija y única heredera de un millonario parisino. No tienen problemas con el dinero, ni trabajan, se dedican a la vida ociosa en su casa de campo, mientras Ripley sigue manteniendo algunas estafas más por vicio y entretenimiento que otra cosa, y le surgen problemillas que soluciona en el libro de turno. Su confusión sexual desaparecida (de hecho se manifiesta abiertamente como muy hetero), sus angustias diluidas (menos algún agobio por el problema del libro en concreto), esa personalidad vampírica, fuera. Etc. Son unas novelas totalmente normativas, creo que Highsmith vio la gallina de los huevos de oro con Ripley, pero sin inspiración ya sobre él, pues sacaba libritos con tramas facilonas. El final del último me dio verdadera vergüenza ajena.

        Vamos que si os interesa, leeros el primero y ya, que además se puede comprar en casi cualquier Re-Read por 3 euros, hay mogollón de ediciones. Y terminar ahí. Ni os molestéis en echar un ojo a los otros cuatro. Por ello lo calificó como independiente. Además no son necesarios, la trama se cierra en el primero, el resto es un suplemento barato. 

        En cuanto a adaptaciones René Clément sacó en 1960 A pleno sol, una película de corte y estilo absolutamente franceses, que no casa con la temática y estilo de la obra ni con cola. La película traiciona totalmente toda la filosofía del libro, se la pasa por el forro, y monta su propia historia sin respetar nada. Incluso al final, donde cogen a Ripley, es lamentable: la gracia y originalidad de la novela es que jamás le atrapan, algo novedoso para la época. Por supuesto nada de homosexualidad ni sexualidad confusa.



A pleno sol (1960).

        En 1999 Anthony Minghella dirigió El talento de Mr. Ripley protagonizada por Matt Damon, Jude Law, Cate Blanchett y Gwyneth Paltrow. Esta película toma muchísimos giros libres, pero al menos mantiene parcialmente el rollo de la novela, su estilo, etc. y hace mucho hincapié en esa sexualidad.



Película El talento de Mr. Ripley (1999).


viernes, 20 de agosto de 2021

LA CARRETERA - CORMAC McCARTHY

        



      La carretera es una de esas obras cubiertas de nihilismo y que rezuman desesperación, pero con mensaje luminoso al final.


Dios esta muerto y nosotros somos sus profetas.


        Escrita por Cormac McCarthy y publicada en 2006 (el último de los libros del autor hasta la fecha de hoy, verano del 2021), La carretera es la historia de un padre y su hijo viajando a pie a través de EE.UU, tratando de llegar al sur en busca de una vida mejor, en un entorno post-apocalíptico. El mundo: destruido, despedazado, asesinado, muerto. Una catástrofe de origen desconocido (¿guerra nuclear?, ¿desastre medioambiental?, ¿contaminación?, ¿meteorito?) ha asolado el planeta, toda la vida exterminada. El verde ha desaparecido, la mayoría de especies animales, muertas por la contaminación, toda la tierra cubierta por una sempiterna capa de ceniza. Un mundo gris e inerte, estéril, frio. No existe biosfera.



Hiroshima después de la bomba atómica. Creo que esta es un poco la idea.

        En este contexto, los dos protagonistas, cuyo nombre no llegamos a saber nunca (solo son el “hombre” y el “niño”) tratan de atravesar el país solos, con la esperanza de que algo cambie en el viaje, de que sea un poco mejor en la costa del sur, o de encontrarse con “gente buena” con quien vivir. En su viaje deberán enfrentarse al peligro del hambre y el frio, la inanición acecha. Y todo está muerto, así que no pueden confiar en encontrar comida “fresca”. Su única opción es ir recogiendo comida enlatada de las casas que se van encontrando, y generalmente no encuentran nada, otros supervivientes ya las han desvalijado. Además, esto significa exponerse a encontrarse con personas “malas”.


Noches mas tenebrosas que las tinieblas y cada uno de los días más gris que el día anterior. 

         

     Estos “malos” son el otro principal peligro: con la sociedad destruida y desaparecida, la mayoría de los supervivientes se han convertido en meras bestias capaces de lo que sea por sobrevivir, incluyendo el asesinato y el canibalismo. Cazadores de hombres. Ser precavido y evitarlos será una de las principales preocupaciones del padre.

        Vamos, es todo como una versión seria, trágica, triste, nihilista, etc. del mundo de las películas de Mad Max. Pero en vez de en un desierto, en un entorno helado.



Así imagino a los saqueadores, los "malos". Pero mas sucios y caníbales. Fuente: Pinterest. 

         En este contexto, el niño es toda la esperanza que le queda al padre, aquello que le hace andar cada día. El crio representa la inocencia y la bondad, uno de los pocos niños nacidos y crecidos en semejante entorno. Lo ve como su luz, su dios, su guía. Encontrarle un lugar seguro es su único objetivo.


La última música en la Tierra, surgida de las cenizas de la devastación.

        

        El libro está escrito en un tono descarnado y sencillo que acompaña ese mundo casi vacío, gris, seco, muerto. Pero a veces hace uso de un lenguaje reflexivo y hasta lirico, tratando de conceder importancia a ciertas reflexiones del padre. Por otro lado, en su intento de reproducir esa desaparición de todo lo que no sea estrictamente fundamental (tema repetido continuamente en el desarrollo), McCarthy elimina absolutamente todos los aspectos estéticos de su novela. No hay capítulos, es una narración continua con espacios un poco más anchos entre una parte y otra, para hacer la pausa. No hay introducción, empiezas desde un punto y con la perspectiva de los dos protas, no sabes ni se llega a saber cómo se ha llegado a ese mundo post-apocalíptico (posiblemente ellos tampoco lo sepan, simplemente un día ocurrió). Ni siquiera hay guiones para señalar los diálogos, ni se dice quien habla, tienes que deducirlo (no es difícil, en el 99% de la narración solo salen estos dos personajes). Todo está reducido a la mínima expresión. Parece tan muerto como su mundo, y en ese sentido, mola. También hemos de decir que McCarthy usa este lenguaje y estos mecanismos en todas sus obras, no es exclusivo de esta.



Otra escena de la película.

        Pese a ese lenguaje sencillo, también usa mecanismos agobiantes, ya que a veces las frases son muy largas, usando conectores, y acabas entrando en un laberinto de desarrollos pesimistas muy deprimente. El ambiente del libro, la oscuridad,….Hay algunas escenas bastante perturbadoras, bastante chulas. Aunque McCarthy no se recrea en ellas como Barker, no lo hace de un modo estético, trata simplemente de reflejar lo oscuro de los humanos. Por ello lo describe pero como de pasada, como cuando ves algo que no quieres ver y apartas la vista a toda prisa.

        En general es un libro terrible, y sobre todo muy trágico. Todo lo que envuelve a los personajes en ese mundo tan hostil, es de una tragedia descorazonadora. El padre siempre le da la pistola (solo hay dos balas) al niño, y le enseña que si ve venir a alguien, si le pillan, tiene que metérsela en la boca y disparar. Le enseña a suicidarse. Porque el destino que le espera si le atrapan los “malos” es mucho peor. Ese es el nivel.

        El autor se esforzó en reflejar lo que la desaparición de la sociedad y sumergir el mundo en el hambre, la oscuridad y el miedo podía hacer a las personas. Rebajarlas a meras bestias. Monstruos, nacidos no de maldiciones o mutaciones biológicas, si no de sacar lo peor de nuestra especie poniéndola al límite. Dicho de otra manera, con la desaparición del Estado, se alcanza aquello que autores como Hobbes más temían: el estado de naturaleza, la sociedad sin ley ni orden. En este terreno donde todo vale y nada se controla, el hombre se convierte en un lobo para el hombre. 

        En relación a este, también podemos incluirla como novela de supervivencia, dado que toda la novela supone la narración pormenorizada de como el padre y el hijo sobreviven. Nada mas. Ninguna historia de venganza, ningún intento de hacer retroceder al mundo al estado anterior, ninguna batalla trascendental contra un clan de saqueadores caníbales. Solo sobrevivir en un entorno hostil, huyendo de los "malos" y tratando de conseguir comida para ir pasando. Y solo te cuenta la historia de los protas. Se hermana así con obras como El señor de las moscas (1954) de William Golding, o Robinson Crusoe (1719) de Daniel Defoe. Por lo post-apocalíptico, recuerda mucho a Soy leyenda (1954), de Richard Matheson, incluyendo por lo caustico del lenguaje y el ambiente. 

        La carretera en sí misma es otro de los principales factores de la novela: una constante. Siempre está ahí. Siguen andando, siguiéndola, les guía, es lo que puede permitirles llegar a algo. Pero al mismo tiempo atrae a esos hombres bestia, también se mueven por ella, así que es peligrosa. Es imparcial. La carretera representa el concepto del viaje, algo primordial en la novela, ya que todo el libro están viajando, moviéndose. Los críticos han mencionado que puede emparentarse a McCarthy con Mark Twain (Las aventuras de Tom Sawyer y Las aventuras de Huckleberry Finn) por la importancia que concede al concepto del viaje en sus novelas, y por la causticidad de sus obras con Jim Thompson (reconocido autor de novelas negras).


El frio y el silencio. Las cenizas del mundo difunto trajinadas de acá para allá por los crudos y transitorios vientos en el vacío.


        El ambiente alrededor de la carretera y en la carretera misma es invariable: continuamente frio, continuamente muerto, continuamente gris y continuamente hostil. Sin parar. Sin dejar un momento de calma, sin ceder. Implacable. Así es, y así será ya para siempre, todo el mundo anterior queda ya atrás. En algún punto de ese mundo habrá grandes ciudades muertas (digo yo), pero nosotros no las vemos. El breve vistazo que McCarthy nos da (y que por lo que sabemos es así en todo el mundo) solo nos muestra bosques, campos vacíos, casas aisladas, y pequeñas poblaciones deshabitadas y muertas. Además de la carretera, claro.  



El rollo de las casas que se encuentran.

        Particularmente a mí no me ha gustado mucho, y sé que hay quien me llamará hereje por ello. El libro se hace parcialmente repetitivo, con los dos protas buscando comida y calor (aunque tampoco se hace muy largo, son solo 210 paginas). Está contado desde una posición normalizada y costumbrista, o sea esto ahora es la norma, es lo normal. No es una narración de aventuras, es una narración trágica. Se me ha hecho algo canso, pero también es verdad que en general yo soy un lector (no siempre) algo hiperbólico, busco otra cosa. Además el crio se me hizo bastante repelente, demasiado llorón, no me cayó muy bien. Y el tono del libro es ligeramente moralista, habla del bien y del mal. Es un libro muy humano, muy realista. No son factores que casen con mi rollo, por lo menos no en una novela post-apocalíptica. Encima es tan trágico, que se vuelve muy predecible en su tragedia. Vi venir el final desde la pagina 40 o así. 

        Además, pese a todo lo que habla sobre esos hombres horribles que acechan, no vemos mas que un par de escenas realmente agresivas, y durante un momento. Un par de grupos de esos "malos". Sabemos que están ahí fuera en alguna parte, pero no los vemos casi nada. Hay a quien le gusta esa utilización del mal omnisciente pero que los protas logran evitar casi completamente. A mi no. Me gusta leer sobre esos humanos caídos. 

        Pero por otro lado me ha molado mucho la estética tan muerta, y ciertas frases acorde a ello, un lenguaje tan...estéril. Acido. 


La desolación de un mar extraño rompiendo en las playas de un mundo inaudito.


        Cormac McCarthy nació en Rhode Island (EE.UU) en 1933 (ahora tiene 88 años) como Charles McCarthy, pero se cambió el nombre por Cormac en honor a un legendario rey de Irlanda. Cursó humanidades en la Universidad, pero no llegó a graduarse nunca (y eso que asistió durante más de un periodo, lo dejaba y volvía). Las circunstancias de su vida están parcialmente envueltas en la leyenda, ya que no concede entrevistas: se dice que en su juventud vivió como un vagabundo, experimentando la pobreza y el hambre. Pasó dos años en Alaska como aviador de las Fuerzas Aéreas, trabajó como mecánico (mientras escribía su primera novela), y vivió bajo una torre petrolífera. El aislamiento lo convirtió en un mito, y por ello se le apoda el Hijo del misterio. O el Poeta de la tragedia.

         Sus primeras publicaciones ya fueron un éxito y lo encumbraron: El guardián del vergel (1965), La oscuridad exterior (1968), etc. El éxito total lo alcanzó con Meridiano de sangre (1985), a la que el público aclama como su mejor obra, considerada una de las candidatas a la Gran Novela Americana (Great American Novel), junto a otros grandes booms como El guardián entre el centeno (1951) de JD Salinger. Generalmente se enmarca dentro de estilos como el gótico sureño (como El diablo a todas horas, de Donald Ray Pollock; ahí dejo el enlace de mi reseña) y el western, a menudo combinándolos. Se le considera el heredero definitivo de Herman Melville y William Faulkner. De hecho afirma que Moby Dick (1851), de Melville, es su novela favorita.

         La carretera es, que yo sepa, su única novela de ciencia ficción (concretamente post-apocalíptica), y de hecho esta es meramente circunstancial, un mecanismo que usa el autor para transmitir esa desesperación y tragedia, esa vida en la muerte o muerte en la vida. Ha sido una novela muy aclamada por la crítica (por eso imagino que la peña me va a poner a parir por haberla criticado). En 2006 recibió el James Tait Black Memorial Prize (premio más antiguo inglés) en materia de ficción y el Believer Book Award. En 2007 ganó el Premio Pulitzer.

        En 2009 se estrenó una adaptación con título homónimo (La carretera), dirigida por John Hillcoat y protagonizada por Viggo Mortensen (padre) y Kodi Smit-McPhee (niño). También tienen papeles Charlize Theron y Guy Pearce. La película esta muy bien adaptada, sigue el libro casi al pie de la letra, cosa que se ve bastante poco, y solo por eso ya cuenta con mi aprobación. Refleja muy bien ese mundo asolado. Aunque mete un poquito mas de tensión y malrrolleo con esos hombres malos. Me mola. Fue muy bien valorada, y recibió algunos premios.



Película La carretera (The Road), de 2006.


Esto es una película de terror y nosotros somos muertos andantes.




martes, 17 de agosto de 2021

INSANIA TENEBRIS - VARIOS AUTORES



        El Insania Tenebris es una de esas rarezas sacadas a pequeña escala, muy rollo underground. No ha tenido apenas publicidad, no tiene detrás a ninguna gran editorial ni grupo de medios de comunicación importante (EJEM, Planeta, EJEM). Pero eso no resta excelencia. Mas bien se la añade, es algo exclusivo, y especial, lejos de los grandes canales. 

        Insania Tenebris es una pequeña (32 paginas) publicación que fusiona la narrativa lovecraftiana con doce ilustraciones (grabados) obra de Raúlo Cáceres, de las cuales hablaré brevemente más adelante. Supongo que podría considerarse novela gráfica.

        El librito está narrado de forma epistolar: cartas, atestados judiciales, informes del ejército alemán nazi, artículos de periódico, etc. Los autores (hay varios) van hilando uno con el siguiente para contarnos así la extraña y terrible historia de los doce grabados de los que he hablado antes, la maldición que acompaña a cada uno de ellos, y que no siempre nace de las aberrantes imágenes que encierran. En otras palabras, cada uno de estos informes o cartas se asocia a uno de los grabados.

        El hilo conductor que une todo esto es que en general todo el libro es un dossier que recoge la investigación sobre los grabados reunida por un especialista en arte para un misterioso cliente, Sir Dragan Sayhkyinn. Sir Dragan en principio solo le encarga que investigue sobre uno (que en el dossier figura el ultimo, el doceavo), pero el investigador halla once grabados mas del mismo artista, y extraños documentos emparejados a ellos. No solo nos narra la cronología de estas obras, sino la biografía (o la poca que se conoce) de su extraño autor: Rodolfo Castra Anellus, un discípulo del pintor español Francisco de Goya, y según la leyenda, quien sumergió al artista sordo en la locura.

        Todo el libro está plagado de la temática de los Mitos de Cthulhu (quien quiera, tiene en ese enlace un post que resume brevemente el subgénero) que iniciara el maestro Lovecraft. Por ejemplo, en general toda la obra se compone del clásico cliché lovecraftiano sobre acercarte demasiado a un oscuro secreto, a un conocimiento prohibido. Como Abdul Alhazred, el árabe loco, el autor del Necronomicón (o cualquiera de los otros autores de libros innombrables  de los Mitos), Rodolfo Castra se acercó demasiado al a lo que no debe desvelarse y fue consumido. Pero nos dejó su obra, y cualquiera que se acerca a ella, es consumido igualmente. Pero también tiene referencias a otros autores, como los hombres serpiente y su ancestral ciudad de Valusia, creaciones de Robert E. Howard (autor del héroe Conan), uno de los escritores contemporáneos y amigos del Caminante de Providence.

 

La sangre riega la tierra

donde mil retoños oscuros nacerán,

cien tentáculos atrapan la carne,

mil bocas que alimentar.

Muéstrales la horrenda verdad:

no hay cielo,

no hay salvación.

Solo tortura sin perdón,

almas sodomizadas jamás hallan la paz.

 

        La calidad de las imágenes es excepcional, todas en blanco y negro y con un fuerte horror vacui (“horror al vacío”), o sea, Raúlo Cáceres aprovecha cada centímetro de espacio que tiene. Los dibujos tienen un importante contenido sexual, y una aún más dura violencia, escenografía gore, etc. No tiene miedo a mostrar escenas bizarras, bestias, gore, etc. Es sórdido, visceral, y a la vez hermoso (si te mola el rollo, claro). Decapitaciones, desmembramientos, personas siendo devoradas, etc. No voy a mostrar en el post más que una sola de las imágenes de los grabados, como ejemplo del arte, porque suponen el 50% de la obra, seria destripar demasiado sacar más. Pero todas molan un montón.



Uno de los grabados.


        Los textos no le van a la zaga a las imágenes, están muy bien hilados y molan bastante, dentro de que todo es un micro relato, muy cortito. Apenas un vistazo, una ventana, a la locura (algo muy del género, por otro lado). Es interesante como los maquetadores del proyecto se han encargado de que cada capitulo parezca exactamente lo que es: una carta del siglo S.XVII, un articulo de un periódico italiano, un informe de las SS nazis, etc. Se leen muy a gusto, y son amenos.

 


Periódicos de los años 30 sobre un viejo misterio relacionado con uno de los grabados. 


        La obra puede ser leída por cualquier amante de este tipo de imágenes, en plan Luis Royo, pero será más apreciada por un amante del terror, y aún más si es un conocedor de los Mitos de Cthulhu y de la obra lovecraftiana y sus continuadores. La forma en que imagina los perros de Tíndalos creados por Frank Belknap Long en Los perros de Tíndalos (1929) me parece especialmente espectacular. 

 

Nos acechan desde el Génesis, desde la caída, y odian la pureza de las curvas de la que procedemos.

 

        Los autores de la parte escrita son un grupo de autores que se juntaron para este proyecto, y que se han hecho llamar Los bastardos de Abdul Alhazred. Cada uno escribe uno de los doce documentos que se emparejan a los doce grabados. El ilustrador es Raúlo Cáceres, conocido dibujante de comics español que ha trabado para la editorial americana Avatar Press. También ha estado asociado al mundo friki, de rol y tal.

        La obra se publicó en 2020 por la marca cordobesa underground Fuzz T-Shirts, en colaboración con otras marcas undergrounds como Crash Comics, Exhumed Movies y Miskatonic Videos. Puede adquirirse directamente en la página web de Fuzz T-Shirts, en el siguiente enlace, por la modesta cantidad de 10 euros. Además, las personas al cargo de la tienda son muy majas, viene envuelto con mucho mimo, y te regalan unas pegatinas y tal muy chulas. Absolutamente recomendable.




Una de las pegatinas que me regalaron con el envío, cuando les encargué el Insania Tenebris.





jueves, 12 de agosto de 2021

JOHN MUERE AL FINAL - DAVID WONG



        Antes de nada AVISO IMPORTANTE: no me hago legalmente responsable de las consecuencias si leéis el libro y empezáis a intentar llamar a vuestros colegas a través de salchichas Bratwurst o alguna entidad descomunal y ultraterrena centre su atención sobre vosotros. Vamos que no me responsabilizo de nada. Allá vosotros. El libro empieza avisándote de que no leas el libro POR FAVOR, y de que si lo has cogido ya es tarde, la has cagado. Si lo hacéis, es vuestro problema, a mí que no me llore nadie.

        La historia cuenta como protagonista a David Wong (si, el autor), aunque es un seudónimo, NO INTENTÉIS LOCALIZARLE. Dave y su inseparable, problemático, fiestero, yonkie, y divertido colega John (otro seudónimo) van a verse embarcados en un viaje que promete alterar su percepción de cuanto conocen…y vuestra propia percepción también. Y se enfrentarán a seres aberrantes…e improbables. En el primer capítulo, por ejemplo, mantienen un duelo con una entidad que se ha manifestado como un monstruo formado enteramente de piezas de carne congeladas. Chuletas, hamburguesas, salchichas, solomillos, piezas varias, y un pavo entero por cabeza. Más adelante, John tendrá un par de encuentros con un gorila a lomos de un cangrejo gigantesco. Y solo es el principio. 



El monstruo hecho de carne.

        David y John son dos conocidos investigadores de lo paranormal, aunque algo peculiares: algo así como una mezcla entre Constantine, los Cazafantasmas, y Freddy el Colgao. Investigadores de lo oculto, y borrachuzos de taberna y concierto de punk guarro barato. Son bastante famosetes por internet entre los frikis del tema y se habla de ellos en varios foros. David acepta entrevistarse con un periodista llamado Arnie y comienza a narrarle como comenzó todo aquello y como ambos están conectados al fin de los tiempos. Cada X tiempo Arnie flipa en colores. De esta narración, un poco como cuando Kvothe comienza a contarle a Cronista (El Nombre del Viento) su verdadera historia, se extrae la mayoría de la novela. Es esta misma narración, con Dave en primera persona.


John y Dave en la película de 2012.

      Dave es bastante normal (en comparación con su amigo), aparte de ser bastante negativo, misántropo, y algo callado. John por otro lado es extrovertido, fiestero, descontrolado, caótico, funciona por impulsos, y suele llegar borracho del día antes a investigar. El team perfecto. Son un par de deshechos sociales, fracasados profesionales con empleos eventuales basura, a los que el destino ha elegido como lo único que se interpone entre el puto Apocalipsis y el resto de la humanidad.

 

…cuando John afirma que se ha levantado “a las tres y media” para llevar a cabo esta investigación, es mucho más probable que estuviera todavía despierto y un tanto borracho de la noche anterior.

 

        Todo comenzó en una fiesta en su ciudad (a la que solo se refiere en el libro como Oculta, para no revelar su nombre) en la cual John y David conocieron a un misterioso jamaicano llamado Robert Marley con poderes místicos y capacidad de levitar. Ambos entran en contacto con una poderosa sustancia o droga que el jamaicano suministra, llamada salsa de soja, y que parece estar viva. Esta droga hace que tu cerebro funcione al 300% (Dave es capaz de decir cómo se llama el encargado de la plantación que suministra el arroz de la paella que te estas comiendo, y si, sé que ahora estas comiéndote una paella); te permite ver y recordar cosas del futuro, que aún no han ocurrido; comunicarte con ese otro tiempo; e incluso ver lo que no debe ser visto. A ratos les acompaña una perra que en general no sabe ni adónde va, ni de dónde viene, Molly, pero que también está conectada a todo este despropósito cósmico. Joder, incluso Morgan Freeman y Jennifer López llegarán a intervenir en la trama.   



Robert Marley, el misterioso jamaicano de la salsa de soja, en la película. Tiene un misterioso parecido con otro Robert Marley. 


Te abrirá las puertas a otros mundos, tío.


    A partir de este punto irán encontrándose con cada vez más entidades sobrenaturales y retorcidas, a veces cómicas (arañas gigantes con aguijón, pico de loro y peluca postiza rubia), y a veces más siniestras. Una de las más reiteradas son las gentes sombra, unos seres hechos de sombra viva, como si recortaras un pedazo de la realidad con forma de persona, que siempre parecen estar espiando e interfiriendo con John y Dave.



Las arañas con peluca. Fanart por Mike Burns. 


       Quitando estas gentes sombra, en general todos los seres que se cruzan en el camino de John y Dave son seres orgánicos, insectoides, o bulbosos, masas de carne arrejuntada; como salidas de la mente retorcida de un genetista esquizofrénico y muy drogado del futuro. Al final, son conscientes de existe una mente maestra que desde algún lugar, está manipulando los acontecimientos, buscando algo, preparándose. Y un nombre se repite continuamente: Korrok, un extraño y poco conocido dios maligno, un amo de esclavos cruel cuyo nombre se pronuncia entre susurros a través de las galaxias y las realidades. “No sirvo a nadie más que a Korrok”.

 

Un ojo azul en la oscuridad. Poblaciones de mundos chapotean en sus entrañas.

 

        Un siniestro y frio ojo azul gigante, de poder desproporcionado, ha posado la mirada sobre John y Dave, y está muy interesado en ellos. ¿Qué puñetas han dejado entrar en nuestro Universo tomándose esa mierda de droga? La próxima vez que toméis drogas (o absenta) preguntar si proviene de otra realidad.

 


El ojo azul de Korrok que observa en la oscuridad. Fanart y conceptualización por Mike Burns.


Estamos bajo el ojo de Korrok. Somos su comida, y nuestros gritos su salsa Tabasco.

 

        Esta entretenida historia de terror y comedia a partes iguales, que parece sacada de algún estante extraño de serie B, puede perfectamente pertenecer al Genero Bizarro. Tiene fuertes dosis de gore (personas explotando, salpicando todo de vísceras y restos, gente partida por la mitad), palabrotas, historias de sodomía y masturbación, drogas, alcohol,… En fin todo lo que encanta al Genero Bizarro, como ya expliqué en otras obras como Morder el bordillo. Y también contiene muchos elementos de ciencia ficción. Desde luego es una novela que desafía lo establecido.

        La novela fue publicada en 2007, obra de David Wong, que no es más que el seudónimo de Jason Pargin (nacido en 1975), que trabajaba como redactor en un bufete de abogados, mientras en sus ratos libros era editor de la web satírica Cracked. Jason comenzó en 2001 a publicar una webserial (formato escrito) con la historia de David Wong, a razón de un capitulo cada Halloween. Esa webserie se hizo bastante viral, y unas 70.000 personas leyeron lo que él escribió en internet (que se eliminó en 2008). En 2006 una editorial contactó con él para publicar su historia, y él utilizó los comentarios que le habían dejado sus lectores para reescribir y mejorar lo que finalmente se publicó como una sola novela en 2007.



Jason Pargin, alias David Wong.


        John muere al final es una novela plagada de referencias y humor chungo, a veces retorcido y a veces de ese humor malo del que te ríes por lo malo que es. Por ejemplo… ¿John muere al final? ¿Se está riendo el autor de nosotros todo el libro, o efectivamente la diña y nos lo cuenta en el titulo? Parece un poco como Crónica de una muerte anunciada (que no me gusta), que empieza contándote el asesinato de Santiago Nasar por los hermanos Vicario, y durante el resto de la novela te explican cómo ha pasado lo que ya sabes que ha pasado porque el autor te lo ha dicho en el minuto 1. O no. Y Wong / Pargin se está riendo en tu cara.

      El libro contiene referencias (creo, es tan original que no son fáciles de detectar) al estilo humorístico de Douglas Adams (Guía del autoestopista galáctico, 1979), a películas como Los cazafantasmas (1984) o La invasión de los ultracuerpos de 1978 (que realmente, en origen, es una novela de 1955 de Jack Finney), e incluso posee muchísimo de la filosofía narrativa y estética de la Nueva Carne de Clive Barker y David Cronenberg. Esa transformación de la carne en algo nuevo, las metamorfosis aberrantes y gores, cosas que no deberían estar vivas cobrando vida y formando órganos palpitantes, rezumantes, etc. Todo esto está muy presente. Pero por encima de todo, el propio Jason Pargin reconoce en su prólogo que su mayor inspiración fue una película de serie B del final de los 70: Phantasma (1979), dirigida por Don Coscarelli. La historia de un joven muchacho, su hermano mayor, y un colega, que se dan de bruces con un siniestro enterrador (el Hombre Alto) que utiliza los cuerpos de los muertos para crear unos esclavos en miniatura. Hay varias secuelas. Jason Pargin la vio de crío y se enamoró de ella.

     Las gentes sombra son una referencia a una popular leyenda urbana pertenecientes al folklore moderno y urbano, acerca de las cuales se ha hablado mucho en programas sobre lo paranormal y en webs y foros de internet. Tipo Slenderman. Incluso salen en la Wikipedia: ver enlace.  


Gentes sombra.

        Pero a diferencia de otras novelas con muchas referencias, y guiños, John muere al final no se pierde en ellas, y encuentra su propio camino. Solo las usa como mecanismo para que te rías, pero toda la trama son puramente originales, sacadas solo de la cabeza de su autor.

        Además, no solo nos narra un desfile de aberraciones divertidas y malrrolleras, nos adentráremos bastante en la psique de Dave, y de algunos otros protagonistas, mostrándonos su lado más humano, más vulnerable, pero también su pose más violenta o terrible. Los personajes no son meros robots, son muy reales (dentro de que es una novela hiperbólica, John nunca deja de ser ese gracioso héroe borracho y descontrolado, un poco como Rocket el mapache de Guardianes de la galaxia mezclado con el Sherlock Holmes de Robert Downey Jr.). A menudo mezcla humor, con gore, y con tragedia.

 

Era locura y desesperación y privación y tormento convertidos en una supernova.

 

         El estilo de Wong, aparte de lo citado, es ágil y veloz, se entiende fácilmente, y usa un vocabulario sencillo y accesible. Pero tiene un fallo, y es que en contra de lo que afirma el propio Don Coscarelli en el prefacio del libro, John muere al final no engancha. Probablemente a raíz de su naturaleza original de webserie episódica (y también de ser su opera prima), no es una novela donde cada acontecimiento lleve al siguiente en un ritmo frenético y veloz que va in crescendo. En esta novela sucede en episodios que se van conectado a través del hilo de la entrevista con el reportero Arnie, y entre episodio y episodio a veces pasan meses o hasta años. Y además el narrador vuelve atrás, adelante, y antes paso esto, pero luego otro, pero antes de lo anterior te cuento esta otra cosa, etc. No cuesta seguirlo, no lía, pero tampoco llega a enganchar. Eso sí, sigues apreciándolo, disfrutando, y en muchísimos momentos gozas con la originalidad del autor. Y te partes de risa con la trama. 

        El villano final, Korrok, es una gozada de original también, una idea cojonuda. Muy chulo.

       Otro detalle, es que el final no es conclusivo, mola, pero es como…huh? Y ahora? Pos ahora ni puta idea, es otra risotada en la cara del autor. Hay varias continuaciones, pero creo que aparte de tener los mismos protas, John y David Wong como dos disfuncionales detectives paranormales, no sigue la trama de lo anterior, se enfrentan a nuevos retos.

        Es una obra que ha recibido bastante reconocimiento, e incluso ha llegado a convertirse en obra de culto, aunque sea un poco a caballo entre la obra maestra y el serie B de “no sé porque ostias me gusta esta cosa rara, pero me gusta”. No es conocida a niveles mundiales, no es El Nombre del Viento, pero tiene su público, alcanzó su fama sobre todo entre ciertos cultos frikis. A lo mejor no llegaremos a saber exactamente porque nos gusta, pero eso no es problema. Tampoco sabemos porque nos encantan los paletos caníbales endogámicos, pero nos encantan. Son tan divertidos. Y esto contando que el propio autor no entiende el porqué del éxito de su novela, que para él debería ser clasificada como de riesgo biológico. Creo que en realidad piensa que sufrimos todos algún tipo de enfermedad mental.  



Fanart por Zachjacobs.

        Circula alguna edición pirata por internet, pero su calidad es lamentable, lo mejor es estirarse y hacerse con la cuidada edición de Valdemar, presente en su sello de la colección Insomnia. La traducción de Marta Lila es excelente, y todos sabemos lo importante que es eso. Las páginas son de mucha calidad, tapa dura con sobrecubierta, y viene con todos los extras: prólogo del autor, prefacio de Don Coscarelli, y unas sencillas ilustraciones cada x páginas. Es caro incluso para ser de Valdemar, 29.50, pero si os mola este rollo de flipar en colores y arañas con pelucas, merece la pena a muchos niveles. Además, no existe otra opción en español (ni menciono esas ediciones piratas).

        Don Coscarelli, el director de la Phantasma que tanto encantó a Jason Pargin, es a su vez otro fan de John muere al final, y en cuanto empezó a leerla supo que tenía que hacer la película de este libro. Tras más de tres años con la idea, finalmente logró estrenarla en 2012, con Paul Giamatti como uno de los productores ejecutivos además de como actor (interpreta a Arnie, el reportero con el que habla Dave). La película solo cuenta alguno de los capítulos más impactantes, y hace un resumen-refrito bastante acelerado, ya que llevar a la pantalla toda la trama como tal hubiera sido bastante complejo. A menudo los efectos especiales son bastante cutres, ya que contaba con menos de un millón de dólares de presupuesto. En general puedes ver cómo está montado el grafico digital encima de la imagen, casi parece coloreado sobre la pantalla. Pero como en si siempre tuvo, incluso el libro, ese tufillo a serie B tan familiar (para los que nos gusta), pues no se sufre demasiado. Incluso es un motivo más de comedia. No es tan buena como el libro, pero esta guay, te ríes, y es una flipada. Tuvo una crítica mixta, hay quien la puso a parir, pero se convirtió, como el libro, en película de culto.



La salsa de soja. De nuevo sentí su presencia en este espacio. Latiendo. Con voluntad propia. La salsa de soja estaba viva. Pero por encima de esta, además había algo más. Alguna cosa más. Y todas las cosas extrañas que había encontrado trabajan en su nombre.




BALADA DE PÁJAROS CANTORES Y SERPIENTES - SUZANNE COLLINS

          Tras 10 años de parón, la autora de Los Juegos del Hambre ha sacado esta precuela de su saga: Balada de pájaros cantores y serpien...